Archivos para abril, 2008

Mary Stevenson Cassatt (Estados Unidos, 1844-1926)

Posted in Cassatt with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on abril 28, 2008 by Ninona

           

Hay quien dice que Mary Stevenson Cassatt fue la Jane Austen de la pintura. Como la escritora británica, sus cuadros, engañosamente serenos y superficiales, dedicados a mujeres normales en situaciones cotidianas, contienen varios niveles de tensión dramática, carácter y profundidad tanto psicológica como emocional que los dotan de gran calidad artística.

 

Nació el 22 de mayo de 1944 en Allegheny City, Pennsylvania, en el seno de una acomodada familia de Pittsburgh. Su padre, banquero de profesión, nunca llevó con agrado la carrera artística que eligió su hija, todo lo contrario que su madre que la animó en su empeño. Toda la familia Cassatt se trasladó a París en 1851, viviendo algunos años en Alemania, y volviendo a los Estados Unidos una década después. En 1861 empezó a estudiar pintura en la Academia de Bellas Artes Pennsylvania de Filadelfia hasta 1865, donde adquiere un acento académico que llevará consigo a París en su retorno a la capital francesa.

En efecto, a los veintidos años se trasladó a Europa para estudiar los maestros europeos. En París estudió con destacados pintores y académicos independientes en el Louvre, volviendo a los Estados Unidos durante un corto periodo. Cassatt de nuevo regresó a Europa en 1871, ocupando su tiempo en el estudio de la pintura y la copia de los antiguos maestros en los museos en Italia, Bélgica, Holanda y España, donde residió algunos años y estudió las obras de Velázquez, al que admiraba desde su infancia junto a Rembrandt. Se estableció definitivamente en París, donde estudia en el taller de Chaplin junto a otras mujeres. Más tarde fue alumna de Couture y de Gérome que le proporcionan una gran base academicista.

Su obra y su personalidad atrajo la atención del pintor Edgar Degas, quien se convertiría en su mentor, introduciéndola en el grupo impresionista.  La influencia producida por las obras de Degas, Courbet y Eduardo Manet, la inclinaron hacia esa escuela pictórica.

Fue la única mujer estadounidense invitada a exponer junto a los impresionistas franceses. Edgar Degas la invitó a presentar sus obras con sus amigos. Pudo exponer, entre otras, El palco

o La taza de té

A esta exposición le siguieron siete más con sus cuadros de mujeres y niños, sus temas favoritos.

En 1885 pinta a la señora de Robert Moore Riddle, prima hermana de su madre, en Señora tomando el té, cuadro que destaca por el aire autoritario de la modelo y el mínimo pero elocuente uso de la línea y el color, inspirado en el estudio del grabado japonés, afición que compartía con su gran amigo Edgar Degas. Al parecer, la hija de la señora Riddle se ofendió por la presentación realista de la nariz de su madre; aun así, la pintora apreciaba tanto esta obra que se la quedó para su coleción privada, hasta que en 1923 la donó al Metropolitan Museum of Art de Nueva York, donde aún continúa expuesta.

Aprende la técnica del grabado y estudia el arte japonés que, como decimos, llega a fascinarla. En su estilo se unen como siempre las lecciones de su maestro Degas referidos a la estilización de la estampa japonesa.

La relación de las madres con sus hijos en escenarios domésticos se convirtió en su tema característico, captando de modo natural e inmediato las miradas y los gestos de los protagonistas. Pintaba a los miembros de su familia. No utilizaba modelos ni pintaba por encargo.

 

Su obra, muy discutida en sus comienzos, constituye entre los impresionistas la representación de la ternura femenina y de la gracia infantile. Las xilografías japonesas ejercieron una gran influencia en su obra, gracias a la que empezó a marcar los trazos y a experimentar con composiciones asimétricas y con gestos y posturas más naturales e informales, como en Paseo en barca.

En 1891 empezó su andadura en solitario en la galería de Paul Durand-Ruel, quien se converitiría a partir de ese momento en su marchante. Debido a su bienestar económico Cassatt compró obras de sus amigos y animó a millonarios norteamericanos a que invirtieran comprando obras impresionistas de su entorno artístico.

En 1898 se celebró en Nueva York una exposición muy completa de las obras de Cassatt. En 1907 figuraron cinco obras de Cassatt en la Exposición de Bellas Artes de Barcelona.

Sus continuos viajes la llevan a numerosos lugares europeos e incluso a Oriente Medio. En 1910 se dedicó con entusiasmo a la causa sufragista y reclutó a muchas mujeres para el movimiento. A partir de 1912 Cassatt sufre una ceguera parcial que provocará la pérdida progresiva de visión, abandonando la pintura.

Recibe la Legión de Honor francesa y la medalla de oro de la Pennsylvania Academy of Art. Gracias a su trabajo, el impresionismo se introdujo con fuerza en los Estados Unidos. También destaca su faceta como grabadora en la que muestra una marcada influencia de la estampa japonesa.

Fue la mayor difusora del impresionismo en los Estados Unidos. Muere en París en 1926.