Archivo para Impresionismo

Joan Abelló i Prat (España, 1922-2008)

Posted in Abelló i Prat with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on noviembre 19, 2011 by Ninona
  
fotografiaartista03.jpg 
  
Joan Abelló i Prat nace en Mollet del Vallès (Barcelona) en el año 1922. Hombre discreto y generoso, continúa hoy en día pintando y queriéndonos ofrecer, tela tras tela, un estilo majestuoso que él mismo ha bautizado como “explosivismo”, que es su filosofía de vida y de obra.
  
 01-barcas-al-canal-bangkok-abello.jpg 02-bali-hay-plage-huahine-abello.jpg 03-budapest-i-abello.jpg
  
142-arlequi-abello.jpg 58le-apin-agile-montmartre-abello.jpg 60los-atlas-abello.jpg
  
57la-forja-abello.jpg 62mercado-en-costa-de-marfil-abello.jpg 63panoramica-de-budapest-abello.jpg
  
68moorea-bahia-opunohu-abello.jpg 69moai-rapa-nui-isla-de-pascua-abello.jpg 70lillo-de-toledo-abello.jpg
  
De muy pequeño ya dibujaba haciendo monigotes en los mármoles de las mesas en los lugares que le era permitido. Se inicia desde muy joven en el mundo de la pintura como autodidacta influenciado por Mir, aunque siempre ha querido aprender de todos los estilos y de todos los autores.
  
fotografiaartista02.jpg El artista frente a su caballete
  
En 1940 hace su primera exposición en Mollet del Vallès. En 1941 estudia en la Academia Baixas y en el Real Círculo Artístico de Barcelona. En 1944 fue discípulo de Pere Pruna, trabajando con él durante dos años en su estudio. Pruna le enseñó la técnica del mural y del grabado. En 1945 expone su obra en Barcelona y aprende restauración en el taller de Miracle. En 1946 empezó a trabajar en el estudio de Carlos Pellicer y estuvo con él durante catorce años.
  
fotografiaartista01.jpg El artista ante su obra
  
fotografiaartista04.jpg Artista cenital
  
A mediados de los años cuarenta, Abelló desarrolló una cierta tendencia impresionista, y finales de esa década se inicia en el  postimpresionismo sin perder vínculos con el impresionismo, siempre con una explosión de colores aplicada con pinceladas violentas. Años después ha ido cambiando su estilo y practicando una pintura más matérica (tendencia del informalismo) y expresionista sin dejar nunca la figuración. Destaca como paisajista. Ha trabajado todas las técnicas: óleos, acuarelas, pastel, dibujo…
  
04barcelona-abello.jpg 05calle-de-praga-abello.jpg 06el-gran-bazar-de-estambul-abello.jpg 07cristo-abello.jpg
  
58lugano-abello.jpg 59mamao-aiui-monte-de-mamao-abello.jpg 61paisaje-camino-de-dagna-india-abello.jpg
  
 65marina-abello.jpg 67las-ramblas-de-barcelona-abello.jpg  64moulin-rouge-abello.jpg
  
73otono-abello.jpg 74la-plaza-jemaa-el-fna-abello.jpg 75la-noguera-pallaresa-abello.jpg
  
Abelló ha viajado por todo el mundo y ha trabajado en paises como Holanda, Suiza, Inglaterra, Bélgica, Italia, Francia, Isla de Man, París… En los años sesenta regresa a Mollet, donde se interesa de nuevo por los paisajes del Vallès y del Mediterráneo, pero no abandona los grandes viajes, y a los 70 años empieza una vuelta al mundo que lo conducirá a Marruecos, Egipto, Costa de Marfil, India, Tailandia, Brasil, la Isla de Pascua, como si sus raíces lo empujaran a extender sus ramas hacia todo el universo. En estos viajes se inspira para nuevas creaciones. Dos de sus obras más conocidas son
El cuc -1-  y  La mosca -2-
  
El cuc -1- -1-
  
La mosca -2- -2-
   
Expone en Londres (1969), en París (1979), en Nueva York (1982), en Moscú (2000), etc… En el 2002, recibe el diploma e insignia como académico de la Real  Academia de Bellas Artes de Sant Jordi (Barcelona). Sus obras están expuestas en numerosos museos alrededor del mundo.
  
 09-camino-de-montmartre-paris-abello.jpg 08catedral-de-amberes-abello.jpg 10campo-de-arroz-en-bali-abello.jpg
  
11bora-bora-playa-de-matira-abello.jpg 12capri-abello.jpg 13cementerio-en-la-isla-de-man-abello.jpg
  
14benares-abello.jpg 15campo-de-golf-en-marbella-abello.jpg 16de-leie-saint-martin-laetem-belgica-abello.jpg
  
17can-mollet-abello.jpg 18dattatraya-templo-bhaktapur-nepal-abello.jpg 19el-descubrimiento-de-un-planeta-abello.jpg
  
24correos-de-barcelona-abello.jpg 23barcelona-vista-desde-el-estudio-de-la-ronda-universidad-abello.jpg 25dormitorio-de-carles-pellicer-abello.jpg
  
26autorretrato-i-abello.jpg 27autorretrato-ii-abello.jpg 28autorretrato-iii-abello.jpg 21mujer-con-su-gato-negro-abello.jpg
  
29andres-hermano-del-artista-abello.jpg 30teresa-pi-cariteu-abello.jpg 31desnudo-i-abello.jpg 32el-molino-lillo-de-amberes-abello.jpg
  
32el-volcan-rano-kau-isla-de-pascua-abello.jpg 33el-parlamento-de-londres-abelo.jpg 34isla-de-man-abello.jpg
  
20desnudo-con-gato-negro-abello.jpg 22el-vestido-azul-abello.jpg 35venus-negra-abello.jpg
  
36budapest-ii-abello.jpg 37can-magra-abello.jpg 38competicion-de-motos-en-man-abello.jpg
  
39desnudos-abello.jpg 40el-castillo-de-doidonck-abello.jpg 41el-circo-de-budapest-abello.jpg
  
146-el-casament-abello.jpg 43egipto-abello.jpg 44la-fiesta-es-el-centro-de-la-vida-social-africana-abello.jpg 
  
45el-establo-abello.jpg 46el-sena-abello.jpg 47la-casa-museo-de-pablo-neruda-rocas-negras-abello.jpg
48familia-de-nepal-abello.jpg 49el-puente-de-piedra-abello.jpg 50embarcadero-de-lillo-en-amberes-abello.jpg
  
51el-castillo-de-harbour-abello.jpg 52el-ganges-abello.jpg 53el-vaticano-roma.jpg 
  
54la-batalla-de-lepanto-abello.jpg 71paris-i-abello.jpg 72paris-ii-abello.jpg
  
55la-catedral-de-san-marcos-abello.jpg 56la-cena-abello.jpg 76notre-dame-i-abello.jpg
  
66playa-de-copacabana-abello.jpg 77llavorsi-abello.jpg 78lausane-abello.jpg
  
79noche-en-budapest-abello.jpg 80playa-del-rio-brasil-abello.jpg 81paris-iii-abello.jpg
  
82la-vall-blanca-abello.jpg 83notre-dame-ii-abello.jpg 84pan-de-azucar-brasil-abello.jpg
  
85paisaje-del-valles-abello.jpg 86puerta-de-la-paz-barcelona-abello.jpg 87plezierboten-aan-leie-abello.jpg
  
88plaza-de-la-concordia-paris-abello.jpg 89puerto-de-barcelona-abello.jpg 90pza-trafalgar-londres-abello.jpg
  
91puerto-de-folkestone-abello.jpg 93puesta-de-sol-abello.jpg 92pza-de-praga-abello.jpg
  
94puerto-de-folkestone-ii-abello.jpg 95puerto-de-folkestone-iii-abello.jpg 96pza-san-marcos-abello.jpg
  
97pza-del-reloj-praga-abello.jpg 98rio-de-brasil-abello.jpg 99ronda-malaga-ii-abello.jpg
  
100retrato-de-un-alma-abello.jpg 101ronda-malaga-i-abello.jpg 102rue-lapic-de-paris-abello.jpg
  
103saint-martin-laetem-en-invierno-abello.jpg 104saint-martin-laetem-en-otono-abello.jpg 106tanah-lot-temple-bali-abello.jpg
  
105saint-martin-laetem-en-primavera-abello.jpg 107tarde-en-paris-abello.jpg 108vista-desde-el-estudio-de-pellicer-abello.jpg
  
109venecia-i-abello.jpg 110venecia-ii-abello.jpg 111venecia-iii-abello.jpg
  
112villa-rajrai-abello.jpg 113vista-de-barcelona-abello.jpg 114vista-del-puerto-de-lillo-en-amberes-abello.jpg
  
115restaurante-del-mercado-papeete-abello.jpg 116melancolia-abello.jpg 117paquita-roma-abello.jpg
  
 122boda-en-la-india-abello.jpg 124genio-y-figura-abello.jpg 125iglesia-de-saint-martin-laetem-abello.jpg 
  
123flores-abello.jpg 126fiesta-en-bali-thailandia-abello.jpg 127jardin-de-la-moguda-abello.jpg
  
128jardin-de-la-mora-abello.jpg 129saint-martin-laetem-abello.jpg 130paseo-por-saint-martin-laetem-abello.jpg
131primavera-en-de-leie-saint-martin-laetem-belgica-abello.jpg 132premonicion-del-hobre-pajaro-abello.jpg 133los-colosos-de-memnon-egipto-abello.jpg
  
134mujeres-con-tunica-abello.jpg 136la-procesion-ogoh-ogoh-en-samur-abello.jpg 135mujer-de-costa-de-marfil-abello.jpg
  
137una-calle-de-marruecos-abello.jpg 138la-ultima-cena-abello.jpg 139jesucristo-abello.jpg
  
143-jerro-amb-flors-abello.jpg 144-paisatje-de-mollet-abello.jpg 147-adoracio-a-la-llum-abello.jpg
  
 148-autorretrate-abello.jpg 145-en-blau-abello.jpg 141la-masia-del-marques-en-la-moguda-abello.jpg 
  
118el-viejo-monteys-abello.jpg 119joaquin-mir-abello.jpg 120retrato-de-carlos-pellicer-abello.jpg 121retrato-de-joaquin-mir-abello.jpg
 
Cuando hice este post dedicado a Joan Abelló en enero del 2008, no me imaginaba que iba a fallecer el 25 de diciembre del mismo año, a un día de su ochenta y seis cumpleaños. Catalunya y el mundo entero perdió a un gran pintor, coleccionista y lo más importante, a un gran hombre.
 
  El museo Abelló en Mollet del Vallés.
 
 La casa-museo de Abelló, en Mollet del Vallés.
 
 
  
  
  
Anuncios

John Singer Sargent (Estados Unidos, 1856-1925)

Posted in Sargent with tags , , , , , , , on noviembre 13, 2011 by Ninona
  
  
Fue el pintor de retratos más célebre en esta especialidad en su tiempo. Nació en Florencia el 12 de enero de 1856. Era hijo del doctor Sargent, de Boston, que descendía de un emigrado inglés, mientras que su madre pertenecía a una antigua familia de Filadelfia.
  
 Un joven Sargent
  
Hizo los primeros estudios en la Academia de Florencia y después se trasladó a París, donde frecuentó el taller de Carolus Duran, que nunca tuvo en mucha estima el arte de su discípulo, ni siquiera cuando ya era célebre. Sin embargo, Sargent tuvo más de un rasgo común con Duran, salvando la diferencia de temperamento y de raza. 
  
 
 
 
 
En un viaje que hizo a España, en 1879 estudió profundamente las obras de Velázquez, que ya su maestro le había enseñado a admirar, como, en general, toda la pintura española; pero a decir verdad, la influencia que el autor de Las Meninas ejerció en Sargent no pasó de ser superficial, lo mismo que en Duran; mas de esto a aceptar el juicio que a Begas le mereció el arte de Sargent, haya mucha distancia. Para Begas, el pintor americano era como una modista que vestía a sus clientes lo mejor posible. En realidad, como ha dicho un crítico francés, el arte de Sargent era una transición entre el de Carolus Duran y el de Manet, existiendo entre los tres el rasgo común del estudio y la admiración por Velázquez. Segun el citado crítico, K.E. Schmidt, Duran acomodó Velázquez al gusto de lpúblico rico, mientras que Manet, indiferente del aspecto financiero, buscaba únicamente en el maestro español la solución del problema de la forma, de la luz y del movimiento. Sargent aprovechó no sólo las enseñanzas de Velázquez, sino también el ejemplo de Duran y de Manet, y si en arte no es tan honrado y libre como el de éste, tampoco es un arte de Salón.
  
 
  
Se le ha reprochado de halagar a sus modelos, pero sus adulaciones son tan ingeniosas, tan distinguidas y tan artísticas, que se le perdonan de buena gana y aún admitiendo en él cierta superficialidad, no se puede negar que ningún retratista de su época ha sabido apoderarse y realizar el aspecto saliente de la fisonomía humana. Especialmente sus retratos masculinos son obras maestras de caracterización.
  
  
  
Fruto de su viaje a España fue Carmencita, en el que nos muestra una bella mujer española posando altiva con un espectacular vestido de seda amarilla con bordados plateados,  expuesto en París y adquirido más tarde por el Museo de Luxemburgo. En este cuadro ya apuntaba Sargent sus cualidades y defectos y su autor consiguió rápida celebridad.
  
 Carmencita
  
Sin embargo, la fortuna que le había acompañado en sus primeros pasos, se trocó en adversidad ya que su retrato de Mme. Gautreau (Virginie Avegno) con el que Sargent confiaba en labrarse una reputación, y de hecho lo logró, aunque no de la manera que hubiera deseado, provocó un escándalo y tuvo que abandonar Francia a toda prisa. Sargent hubiera pedido a Virginie Gautreau, famosa belleza de la alta sociedad, que posase para un retrato. Virginie era una compatriota estadounidense que estaba casada con un adinerado banqueror francés. Enseguida accedió a posar, pero el cuadro avanzaba muy despacio. Virginie era una modelo impaciente y Sargent encontró que su belleza resultaba “impintable”. Alteró la composición en diversas ocasiones antes de decidirse por una postura que acentuase el característico perfil de la modelo. Finalmente el cuadro se expuso en el Salon de París de 1884. No se especificó formalmente la identidad de la modelo, pero Virginie era tan famosa que la reconocieron numerosas personas. El público quedó escandalizado por el vestido escotado, desconcertado por el fúnebre maquillaje blanco, incómodo por la extraña posición del brazo derecho y, sobre todo, indignado por el hecho de uqe uno de los tirantes del vestido colgase del hombre: un claro signo de falta de decoro sexual. La familia de Gautreau quedó horrorizada y rogó al artista que retirase la pintura. Sargent intentó pintar de nuevo el tirante, pero no se le permitió hacerlo hasta terminada la exposición. A raíz del escándalo, Sargent abandonó París, aunque siempre sostuvo que este retrato era su mejor trabajo.
  
  
Mme. Gautreau (Virginie Avegno)
  
 Años más tarde, 1916, cuando vendió la pintura al Museo de Arte Metropolitano de Nueva York le cambió el  nombre por el de: “Madame X”   repintando el tirante sobre su hombro derecho para tratar de poner fin al escándalo.
  
 Madame X 
  
  
Traslada su residencia a Londres, pero en la capital inglesa, también tuvo que luchar con grandes dificultades, tanto que según cuentan sus íntimos, estaba decidido a dejar la pintura para dedicarse a la música, arte que había estudiado a fondo y para el cual poseía nada vulgares aptitudes. En 1886, presentó el retrato de Miss Wicken, que no se le hubiera admitido a no ser por la influencia del pintor Herkomer, uno de los pocos que entonces admiraban al joven artista. Entre los demás artistas, y más aún entre el público, chocaba su pintura atrevida y repleta de influencias extrañas, aunque ya con la tendencia mundana que siempre había de caracterizarle. Sólo un año más necesitó Sargent para imponerse y convertirse en el pintor de moda.
  
  
  
En 1887, su cuadro Carnation, Lily, Lily Rose, representando dos niñas en un jardín encendiendo farolillos chinos, fue objeto de las críticas más encomiásticas y adquirido por el Estado para la Galería Tate.
   
   
Carnation, Lily, Lily Rose
  
 Estudio
  
A partir de entonces su popularidad fue en aumento. Reactivo su carrera, y le llegaron encargos de retratos de compañeros estadounidenses, el más importante de ellos, el de Isabella Stewart Gardner, fundadora del museo bostoniano que aún conserva su nombre. Gardner conoció la obra de Sargent en 1882 cuando su primo compró El jaleo, un cuadro sobre bailaores flamencos, y de ahí que le encargara su retrato.
  
 
El jaleo
  
 Comparado con Madame X, el retrato de Isabella es un modelo de recato. La postura de la modelo es frontal y simétrica, extraña combinación para Sargent, aunque lo que más destaca es el extraordinario fondo. Está basado en un brocado de terciopelo del siglo XV que todavía hoy día es propiedad del Gardener Museum. Sargent agrandó considerablemente el estampado para crear el efecto de halo alrededor de la cabeza de Isabella. Por consiguiente, el cuadro recuerda a los iconos religiosos. La primera vez que lo vió, Henry James lo calificó de “Madonna bizantina””. Gardner y Sargent continuaron siendo amigos durante el resto de sus vidas. Ella compró veintidós de sus cuadros y le presentó a clientes influyentes. Sargent le devolvió el favor pintándole un tierno retrato tras el colapso que sufrió en 1920, como tributo a su duradera amistad. 
  
  
Isabella Stewart Gardner 
  
Desde 1894 pertenecía a la Academia Nacional y en 1899 hizo un viaje a América, organizando en Boston una Esposición en la que figuraban 120 cuadros, de ellos 50 retratos. De aquella época data también la serie de pinturas decorativas que hizo para el hall de la Biblioteca Pública de Boston, que representan escenas religiosas.   
  
 Bibliotéca Pública de Boston
  
En el Museo de dicha ciudad, para el que terminó unas pinturas murales en 1925, se encuentra también el grupo de Las cuatro hijas de Eduardo Darly, una de sus obras más curiosas y que difiere bastante de las demás, a causa de la sobriedad en los accesorios empleada por el autor.
  
 
The Daughters of Edward Darley Boit
  
  
 Además, durante su permanencia en América pintó los retrtos de numerosos personajes como Roosevelt  y Rockfeller
  
 Roosevelt
  
 Rockfeller
  
Este viaje contrastó con el que hiciera veinicinco años antes, cuando era casi un desconocido. Si en América tuvo los clientes más ricos y distinguidos, en Inglaterra se consideraba un gran honor ser retratado por Sargent. Políticos, literatos, aristócratas y grandes damas constituían el público habitual entre Sargent, que cuenta entre sus mejores obras los retratos de Elena Terry en el papel de Lady Macbeth, Lord Ribblesdale, Mrs. George Swinton, The Wyndham Sisters, Mrs. Fiske Warren and Her Daughter RachelMiss Helen Duinham  y el Autorretrato del autor  de un vigor y de un parecido extraordinarios.
  
 Elena Terry (Lady Macbeth)
  
 Lord Ribblesdale
  
 Mrs. George Swinton
  
 The Wyndham Sisters
 
 Detalle 01
  
 Detalle 02
  
 Mrs. Fiske Warren
  
 Miss Helen Duinham
  
 Autorretrato
  
Una de las especialidades de Sargent que mayores triunfos le proporcionaron, fueron los grupos de diversas personas. A partir de 1910, el artista que era ya muy rico y no tenía familia, aceptaba dificilmente encargos, prefiriendo dedicarse al arte por el arte. En los últimos años de su vida solía pasar largas temporadas en Venecia, donde pintó, a modo de bocetos, paisajes arquitectónicos. Aun cuando este aspecto de su labor sea el menos conocido, no por eso resulta menos ineresante.
   
 
  
En plena posesión de todos sus medios de expresión y libre de preocupaciones económicas y mundadas, Sargent pinta por el placer de pintar, y de esta época datan algunas acuarelas que pueden figurar entre lo mejor del género. Ejecutó también muy bellas litografías.  
  
  
  
Durante la guerra de 1914-1918 pintó también algunos cuadros de asunto militar de una realidad trágica. Uno de ellos, expuesto en la Real Academia en 1920, fue adquirido para el Museo de la Guerra y es una de sus últimas obras.
  
  
Después de su muerte fueron vendidos algunos de sus cuadros a muy buenos precios. Sargent era benévolo para sus colegas y con frecuencia adquiría obras de otros artistas, sobre todo de los jévenes, a los que gustaba de proteger.
América e Inglaterra, se disputan hoy la gloria de contar entre sus hijos al ilustre pintor, cuyos cuadros constituyen un documento vivo para el estudio de la sociedad de su tiempo.
  
 
  
  
 
  

Berthe Marie Pauline Morisot (Francia, 1841-1895)

Posted in Morisot with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on septiembre 30, 2008 by Ninona

     

La supuesta sobrina nieta del pintor rococó Jean-Honoré Fragonard, nació en Bourges en el seno de una familia acomodada, en la que era tradicional la afición a las artes, aunque no por ello dejó de sorprender a su familia cuando eligió convertirse en una pintora profesional. Su abuelo paterno fue un arquitecto de renombre, y su padre, Tiburcio Morisot, había sido discípulo de la Escuela de Bellas Artes, visitando Italia y Grecia. Más tarde cambió de rumbo sus aficiones ingresando en la administración pública, llegando a ser gobernador de varios departamentos importantes.

 La artista con su pincel

Durante su residencia en Bourges, capital del departamento del Cher, nació Berthe Marie Pauline, la última de sus tres hijas. Ascendiendo en su carrera fue nombrado consejero del Tribunal de Cuentas, trasladándose por esta razón a París, en donde pudo desarrollarse el talento que desde muy niña había demostrado Berta para la pintura.

     La artista en sesión fotográfica

El primer maestro de Berthe fue Guichard, pintor de pocas dotes, pero excelente profesor para principiantes, y estudió tres años en la Escuela de Bellas Artes de París. Ya en posesión de la técnica de la pintura, Berthe y su hermana Edma (que también cultivó por algún tiempo la pintura) sintieron gran admiración por la obra del admirable paisajista de la Escuela de Barbizon Corot. En 1860, Jean-Baptiste Camille Corot tomó a Berthe como su discípula y la introdujo en los círculos artísticos. Fue el pintor que más influyó en ella hasta que conociera a Édouard Manet en 1868.

   Berthe con camafeo y detalle

    

La artista en su estudio

El primer envio al Salón de París, momento decisivo para los artistas franceses de la época, data de 1864 en la que mandó dos paisajes. Las obras de Berthe y de su hermana Edma, figuran en los catálogos de 1864, 1865, 1866, 1867 y 1868. Desde esta última época, solo Berthe continuó cultivando la pintura y exhibió continuamente en el Salón hasta 1874, año de la primera exposición impresionista, en la que expuso La cuna, en el que muestra a una madre agotada que mece la cuna de su bebé.

 

La cuna

Durante su aprendizaje, las hermanas Morisot habían trabajado en el Louvre, al lado de Édouard Manet, que era entonces un joven pintor desconocido y uno de los copistas de obras maestras antiguas, trabajo que a la sazón estaba muy en boga. Ella fue la que convenció al maestro de pintar al aire libre y lo atrajo al grupo de pintores que serían posteriormente los impresionistas. Manet, sin embargo, nunca se consideró impresionista, ni estuvo de acuerdo con exhibir junto al grupo.

 

Berthe Morisot pintada por Monet

Desde el triunfo del maestro en el Salón de los rehusados (1863), las relaciones entre las señoras Morisot (madre e hijas) y la esposa y madre política de Manet, fueron cordiales, estableciéndose gran amistad entre las dos familias. Más tarde, en 1874, Berthe se casó con Eugène Manet, hermano menor del gran pintor y continuó firmando sus obras como antes de cambiar de estado contra la costumbre francesa, según la cual, al casarse, la esposa emplea únicamente el apellido del marido.  

 Una anciana Berthe

La excelente posición social de que gozaban ambos cónyugues les permitió cultivar afectuosas relaciones de amistad con un corto múmero de amigos elegidos entre los mejores artistas de la época. Edgar Degas, Renoir, Pissarro, Claudio Monet y Édouard Manet frecuentaban la casa construida por Eugéne Manet, tanto para reunir en ella obras escogidas de los pintores amigos, como para facilitar el trabajo de la dueña de la casa.

También frecuentaba el cenáculo el poeta Stéphane Mallarmé, respetuoso admirador de Berthe, a quien debió la pintora que una de sus obras fuese adquirida por el Museo del Luxemburgo. El director de Bellas Artes, Roujon, asesorado por Bénédite, director del Museo mencionado, y Benoit, conservador del Louvre, supo evitar que la adquisición de la obra (en 4.500 francos) desencadenase nuevamente la cólera que despertó la admisión de la colección Caillebotte en un Museo del Estado. Berthe Morisot pudo en aquella ocasión salir del nivel de mera aficionada, en el que estaba relegada sin duda a causa de su holgada situación, experimentando por primera vez la satisfacción de ser tratada como un pintor profesional.

El gusto de los impresionistas por perfeccionar el reflejo de la luz se manifiesta explícitamente en Mujer arreglándose, obra de una gran maestría en la que se muestra a una sensual mujer arreglándose el cabello.

  Mujer arreglándose

Degas escribió en una ocasión: “Lo fascinante no es mostrar la fuente de luz, sino el efecto que ésta crea”. Y tal parece haber sido la técnica que Morisot empleó en el cuadro. También son muy conocidas Frente al espejo, en la que se muestra a una joven coqueta observándose frente a un espejo envuelta en una luz dorada y En el baile, en la que se muestra a una bella joven morena, con un exquisito vestido blanco y su abanico de colores.

 Frente al espejo

 

 En el baile

Podemos ver una fotografía de la artista donde lleva un vestido y un peinado muy parecido al de su obra El vestido negro

   

El vestido negro

La pintora, al igual que Manet, fue un tanto reservada en su método y prefirió trabajar con un estilo más preciso y no tan abstracto como el resto de los impresionistas. Morisot pintaba la inmediatez, lo que veía en su vida normal. Como una mujer de la alta burguesía, estaba habituada a escenas domésticas, deportes campestres y un amplio círculo de mujeres y niños, ya que el mundo masculino les estaba vetado. Sus obras se centran en las mujeres, bien como protagonistas de un retrato, bien como estudios femeninos generales que muestran al individuo en su cotidianeidad. Asimismo atesoraban una sensibilidad femenina que se traslucía por la claridad de los tonos, los matices de los colores y la delicadeza de los valores.

La vida de Berthe Morisot se vio ensombrecida por la muerte de Édouard Manet en 1883, la de su esposo, Eugène Manet, en 1892, y la de su hermana. Educó sola a su hija, Julie Manet, con quien mantuvo siempre lazos muy fuertes. Al morir a los cincuenta y cuatro años, confió su hija a sus amigos, Edgar Degas y Stéphane Mallarmé.

Berthe Morisot murió en 2 de marzo de 1895 en París y está enterrada en el cementerio de Passy en París.

En la actualidad, sus pinturas pueden alcanzar cifras de más de 4 millones de dólares.

 

Mary Stevenson Cassatt (Estados Unidos, 1844-1926)

Posted in Cassatt with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on abril 28, 2008 by Ninona

           

Hay quien dice que Mary Stevenson Cassatt fue la Jane Austen de la pintura. Como la escritora británica, sus cuadros, engañosamente serenos y superficiales, dedicados a mujeres normales en situaciones cotidianas, contienen varios niveles de tensión dramática, carácter y profundidad tanto psicológica como emocional que los dotan de gran calidad artística.

 

Nació el 22 de mayo de 1944 en Allegheny City, Pennsylvania, en el seno de una acomodada familia de Pittsburgh. Su padre, banquero de profesión, nunca llevó con agrado la carrera artística que eligió su hija, todo lo contrario que su madre que la animó en su empeño. Toda la familia Cassatt se trasladó a París en 1851, viviendo algunos años en Alemania, y volviendo a los Estados Unidos una década después. En 1861 empezó a estudiar pintura en la Academia de Bellas Artes Pennsylvania de Filadelfia hasta 1865, donde adquiere un acento académico que llevará consigo a París en su retorno a la capital francesa.

En efecto, a los veintidos años se trasladó a Europa para estudiar los maestros europeos. En París estudió con destacados pintores y académicos independientes en el Louvre, volviendo a los Estados Unidos durante un corto periodo. Cassatt de nuevo regresó a Europa en 1871, ocupando su tiempo en el estudio de la pintura y la copia de los antiguos maestros en los museos en Italia, Bélgica, Holanda y España, donde residió algunos años y estudió las obras de Velázquez, al que admiraba desde su infancia junto a Rembrandt. Se estableció definitivamente en París, donde estudia en el taller de Chaplin junto a otras mujeres. Más tarde fue alumna de Couture y de Gérome que le proporcionan una gran base academicista.

Su obra y su personalidad atrajo la atención del pintor Edgar Degas, quien se convertiría en su mentor, introduciéndola en el grupo impresionista.  La influencia producida por las obras de Degas, Courbet y Eduardo Manet, la inclinaron hacia esa escuela pictórica.

Fue la única mujer estadounidense invitada a exponer junto a los impresionistas franceses. Edgar Degas la invitó a presentar sus obras con sus amigos. Pudo exponer, entre otras, El palco

o La taza de té

A esta exposición le siguieron siete más con sus cuadros de mujeres y niños, sus temas favoritos.

En 1885 pinta a la señora de Robert Moore Riddle, prima hermana de su madre, en Señora tomando el té, cuadro que destaca por el aire autoritario de la modelo y el mínimo pero elocuente uso de la línea y el color, inspirado en el estudio del grabado japonés, afición que compartía con su gran amigo Edgar Degas. Al parecer, la hija de la señora Riddle se ofendió por la presentación realista de la nariz de su madre; aun así, la pintora apreciaba tanto esta obra que se la quedó para su coleción privada, hasta que en 1923 la donó al Metropolitan Museum of Art de Nueva York, donde aún continúa expuesta.

Aprende la técnica del grabado y estudia el arte japonés que, como decimos, llega a fascinarla. En su estilo se unen como siempre las lecciones de su maestro Degas referidos a la estilización de la estampa japonesa.

La relación de las madres con sus hijos en escenarios domésticos se convirtió en su tema característico, captando de modo natural e inmediato las miradas y los gestos de los protagonistas. Pintaba a los miembros de su familia. No utilizaba modelos ni pintaba por encargo.

 

Su obra, muy discutida en sus comienzos, constituye entre los impresionistas la representación de la ternura femenina y de la gracia infantile. Las xilografías japonesas ejercieron una gran influencia en su obra, gracias a la que empezó a marcar los trazos y a experimentar con composiciones asimétricas y con gestos y posturas más naturales e informales, como en Paseo en barca.

En 1891 empezó su andadura en solitario en la galería de Paul Durand-Ruel, quien se converitiría a partir de ese momento en su marchante. Debido a su bienestar económico Cassatt compró obras de sus amigos y animó a millonarios norteamericanos a que invirtieran comprando obras impresionistas de su entorno artístico.

En 1898 se celebró en Nueva York una exposición muy completa de las obras de Cassatt. En 1907 figuraron cinco obras de Cassatt en la Exposición de Bellas Artes de Barcelona.

Sus continuos viajes la llevan a numerosos lugares europeos e incluso a Oriente Medio. En 1910 se dedicó con entusiasmo a la causa sufragista y reclutó a muchas mujeres para el movimiento. A partir de 1912 Cassatt sufre una ceguera parcial que provocará la pérdida progresiva de visión, abandonando la pintura.

Recibe la Legión de Honor francesa y la medalla de oro de la Pennsylvania Academy of Art. Gracias a su trabajo, el impresionismo se introdujo con fuerza en los Estados Unidos. También destaca su faceta como grabadora en la que muestra una marcada influencia de la estampa japonesa.

Fue la mayor difusora del impresionismo en los Estados Unidos. Muere en París en 1926.

Giovanni Boldini (Italia, 1842-1931)

Posted in Boldini with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on febrero 24, 2008 by Ninona
  
  boldini-01.jpg 
    
Nació en Ferrara. Fue un pintor muy conocido en su tiempo, de estilo academicista, muy purista, que, dotado de una gran técnica, era capaz muy pronto de imitar a Rafael y a los grandes pintores de vistas venecianas como Canaletto o Bellotto.
  
boldini-con-amigos.jpg  
   
Dado su precoz genio, siendo muy joven empezó las lecciones de dibujo en Ferrara. En aquellos inicios sintió una gran fascinación por los pintores del Quattrocento italiano.    
  
 boldini-en-su-estudio.jpg
  
Hacia el año 1862 ingresa en la Academia de Bellas Artes de Florencia, convirtiéndose en discípulo de Enrico Pollastrini. Frecuenta en Florencia el Caffé Michelangelo, centro de reunión de los principales artistas de la ciudad, donde se discute sombre arte y las nuevas tendencias.
  
 01madame-leclanche-boldini.jpg 02belleza-ante-el-espejo-boldinib.jpg 05madame-georges-hugo-bolsini.jpg 06la-carta-boldini.jpg
  
07joven-con-flores-boldini.jpg 07la-banda-negra-baldini.jpg 10josephina-alvear-de-errazuriz-boldini.jpg 12la-princesa-anastasia-de-grecia-boldini.jpg 23la-senora-juillard-de-rojo-boldinibl.jpg
  
 14la-toilette-boldinib.jpg 16desnuda-sobre-la-cama-boldinib.jpg 11desnudo-boldinib.jpg
  
04hombre-en-la-iglesia-boldinib.jpg 13mujer-con-su-gato-boldinib.jpg 15desnudo-sentada-boldinib.jpg
  
Siente gran atracción por las reuniones en los salones elegantes de la aristocracia y la alta burguesía, actividad que desarrollará toda su vida. A esas clases sociales, a su gusto por lo académico y a su inclinación por el retrato, dedicará gran parte de su obra. En 1866 viaja a Nápoles y en 1867 viaja por Francia y Montecarlo, donde pinta El General español -1-, obra dotada de una profunda psicología.
   
El General español -1- -1- 
  
Poco después se instala durante una temporada en Londres, invitado por William Cornwallis-West, conocido en Florencia, quien pone a su disposición un estudio en el centro de la ciudad, lugar muy frecuentado por la alta sociedad.
  
 17marie-louise-herouet-boldini.jpg 18el-vestido-rosa-boldinib.jpg 19lina-bilitis-con-su-pequines-boldinib.jpg 29la-espanola-del-moulin-rouge-boldinib.jpg
  
18figura-femenina-boldini.jpg 27mrs-howard-jouhston-dolly-bair-boldinib.jpg 20lina-cavalieri-boldini.jpg 24la-senorita-de-gillespie-la-dama-de-biarritz-boldini.jpg
  
25rita-de-acosta-lydig-boldinib.jpg 26la-marquesa-luisa-casati-boldinib.jpg 28la-senora-pages-boldinbi.jpg 32gladys-deacon-boldinib.jpg 
  
 56alice-regnault-boldinib.jpg 33la-condesa-zichy-boldinib.jpg 34dama-con-su-perrito-boldinib.jpg 73emilia-concha-de-la-ossa-con-abanico-de-plumas-boldinib.jpg
  
Sin embargo, será París la capital que escogerá para desarrollar su carrera. Allí se instala en 1871, tomando como estudio definitivo uno situado en la Place Pigalle, donde vive con la modelo Berthe. Su estilo deslumbrante sedujo a las damas de más prestigio de la capital. Boldini se hizo amigo de  Edgar Germain Hilaire Degas -2- ,  pintó retratos de sus contemporáneos como John Singer Sargent -3- , John Singer Sargent con su bastón -4-  y Joaquín Ruano – 5- 
  
Edgar Germain Hilaire Degas -2- -2-  
  
John Singer Sargent -2- -3-
  
John Singer Sargent con su bastón -3- -4-
  
Joaqu�n Ruano - 4- -5-
  
Trabaja para el más importante marchante de arte parisino, Goupil, para quien ya trabajan pintores de mucho éxito, tales como Mariano Fortuny o Ernest Meissonier. Pinta una serie de cuadros de género, de ambiente dieciochesco, muy en boga por aquel tiempo.
  
 38mujer-al-piano-boldinib.jpg 37la-modelo-y-el-maniqui-boldinib.jpg 39la-hamaca-boldinib.jpg
  
42conversando-boldinib.jpg 45en-el-jardin-boldinib.jpg 54-omnibus-en-la-plaza-de-pigall-boldinib.jpg
  
21cruzando-la-calle-boldinib.jpg 110leyendo-en-el-salon-boldinib.jpg 126momento-tranquilo-boldinib.jpg 86el-sombrero-amarillo-boldinib.jpg
  
50-figura-femenina-en-el-parque-boldinib.jpg 51el-sena-en-bougival-boldinib.jpg 52monmartre-boldinib.jpg

En 1874 expone con gran éxito en el Salón de París su cuadro Las Lavanderas -6-.  Termina su relación con Berthe e inicia una nueva con La condesa Gabrielle de Rasty -7-, quien se convertirá en su musa y en su referencia para el nuevo ideal femenino que quería llevar a sus cuadros. Es cada vez más solicitado por la alta sociedad, por el “bel mondo” de su tiempo. Empieza a ser considerado como “el maestro de la elegancia” por lo exhuberante y favorecedor de sus retratos, su brillante colorido y la sensualidad con la que inmortalizó a las grandes figuras de la sociedad parisina y londinense de la Belle Époque.
  
Las Lavanderas -2- -6-
  
La condesa Gabrielle de Rasty -3- -7-
  
En 1886 retrata por primera vez a Giuseppe Verdi -8- en lienzo, pero no satisfecho con el resultado lo vuelve a retratar tiempo después al pastel sobre papel en solo cinco horas. Es quizás su obra más célebre e imagen ya inseparable de la figura histórica del compositor italiano.
  
Giuseppe Verdi -3- -8-
  
Tras conocer la obra del pintor sueco Anders Zorn, a partir de los años 90 acomete pinturas de gran formato. En 1892 vuelve a Italia, instalándose en Montorsoli, dedicándose a la realización de un  Autorretrato -9- encargado por el Museo degli Uffici. Vuelve a París para dar clases de pintura a la joven rica norteamericana Ruth Sterling.
  
Autorretrato -4- -9-
  
En 1900 lo encontramos en Palermo para pintar el retrato de La baronesa Franca Florio Jacona de San Giuliano -10- de quien es huesped. Sin embargo, el retrato no gusta la marido de la baronesa por el amplio escote y las piernas descubiertas. Modificado, tras la bancarrota de los Florio pasa a pertenecer en 1928 al barón de Rothschild por la enorme suma de un millón de liras. Robado por los nazis en París, el cuadro sufrió importantes daños en Alemania, tanto que fue necesario cortar la parte inferior.
  
La baronesa Franca Florio Jacona de San Giuliano -5- -10-
  
En 1914 pinta uno de sus cuadros más conocidos: Retrato de la marquesa Luisa Casati -11-, obra de una belleza intensa, casi estremecedora. Las pinceladas rápidas, de tipo impresionista, reflejan la energía rutilante de un personaje fuera de lo común. La marquesa Casati, rica heredera italiana, reconocía abiertamente su bisexualidad, celebraba fiestas por todo lo alto y se dejaba ver frecuentemente por Venecia llevando dos guepardos con correa. Aquí parece sobresalir del torbellino de líneas de su vestido y del fondo, con una cara que constrasta fuertemente con el resto del cuadro por su finura de detalles y el realismo tanto del modelado como de los tonos rosados de la carne.
  
Retrato de la marquesa Luisa Casati -10- -11-
  
Tras una vida llena de éxitos y plagada de relaciones sentimentales, Boldini se casa con la periodista Emilia Cardona, con la que sólo vivirá dos años pues Boldini fallecerá en París en 1931.
  
35francesco-boldini-boldinib.jpg 36henri-gauthier-villars-boldinib.jpg 40la-sensualidad-boldinib.jpg 41la-sombrilla-roja-boldinib.jpg
  
41-puerta-de-montmartre-boldinib.jpg 46vista-de-venecia-boldinib.jpg 49-las-hermanas-laskaraki-boldinib.jpg
  
43-la-condesa-de-martel-de-janville-boldinib.jpg 44donna-franca-florio-boldinib.jpg 47alaide-banti-boldinib.jpg 48el-pajar-boldinib.jpg
  
53paseo-fluvial-boldinib.jpg 57alaide-banti-en-el-jardin-boldinib.jpg 58cabeza-de-caballo-blanco-boldinib.jpg 61columnas-de-versalles-boldinib.jpg
  
59bailando-boldinib.jpg 63robert-montesquiou-boldinib.jpg 64estatua-del-parque-de-versalles-boldinib.jpg 65elcardenal-del-bernini-en-la-habitacion-del-pintor-boldinib.jpg
  
55periferia-de-paris-boldinib.jpg 67selvaggina-in-grigio-boldinib.jpg 68ibis-en-el-paraiso-rosa-boldinib.jpg
  
69autorretrato-a-los-69-anos-boldinib.jpg 70angeles-boldinib.jpg 72la-senora-rejane-con-cagnolino-boldini.jpg
  
77giovanetta-errazuriz-boldinib.jpg 74carro-en-la-puerta-de-asnieres-boldinib.jpg 76el-pintor-johnlewisbrown-y-familia-boldini.jpg 
  
78peter-harrison-boldinib.jpg 79ernest-ange-duez-boldinib.jpg 82la-senora-colin-campbell-boldinib.jpg
  
80la-senorita-bell-boldinib.jpg 81la-bailarina-anita-de-la-ferie-boldinib.jpg 88toulouse-lautrec-boldinib.jpg 84la-cantante-boldinib.jpg  
  
83rosas-boldinib.jpg 89vincenzo-cabianca-boldini.jpg 99emanuele-muzio-boldini.jpg
  
100chez-maxims-boldini.jpg 101las-lilas-boldini.jpg 102marthe-bibesco-boldini.jpg 103la-princesa-de-caraman-chimay.jpg
  
104nocturno-montmartre-boldini.jpg 105mary-donegan-boldini.jpg 106florence-phillips-boldini.jpg
  
107bruna-in-abito-da-sera-boldinib.jpg 108la-dama-del-sombrero-negro-boldini.jpg 109paseo-de-verano-boldini.jpg 98-la-condesa-g-tempestini-boldinib.jpg
  
90georges-de-belliob.jpg 91henri-rochefort-boldinib.jpg 92la-princesa-radziwill-boldini.jpg
  
114joven-boldinib.jpg 93diego-martielli-in-castiglioncello-boldini.jpg 94diego-martelli-boldinib.jpg
  
95diego-martelli-con-su-perro-boldinib.jpg 96duque-marlborough-singer-sargent-y-familia-boldinib.jpg 116la-pianistab.jpg 111pura-elegancia-boldinib.jpg
  
 112el-abanico-negro-boldinib.jpg 113generoso-escote-boldinib.jpg 118el-arte-del-conocer-boldinib.jpg 127miss-bell-boldinib.jpg
117rosina-pisani-boldinib.jpg 119manos-de-mujer-boldinib.jpg 120el-bosque-boldinib.jpg
  
121el-perrito-de-la-dama-boldinib.jpg 122ramito-de-pensamientos-boldinib.jpg 123primavera-boldinib.jpg
  
 128la-pluma-roja-boldinib.jpg 129emiliana-concha-de-la-ossa-con-capa-boldinib.jpg 130lawrence-alexander-harrison-boldinib.jpg
  
131el-conde-rasty-boldinib.jpg 132el-sombrero-negro-boldinib.jpg 133emiliana-concha-de-la-ossa-boldinib.jpg 134en-el-estudio-boldinib.jpg
  
135la-duquesa-consuelo-de-marlborough-con-su-hijo-ivor-spencer-churchill-boldinib.jpg 138sarah-bernhart-boldinib.jpg 136la-senora-de-el-doyen-boldini.jpg 137la-senora-max-boldinib.jpg
  
139el-vestido-rojo-boldinib.jpg 141sentada-en-el-jardin-boldinib.jpg 142la-condesa-ritzer-boldinib.jpg 143fuegos-artificiales-boldinib.jpg
  
 144desnudo-de-mujer-boldinib.jpg 145mujer-sensual-boldinib.jpg 140sensualidad-boldinib.jpg
  
146estudio-de-una-mesa-boldinib.jpg 150dibujo-de-sara-bernhardt-boldinib.jpg 149bruna-en-la-cama-boldinib.jpg
  
148por-detras-boldinib.jpg 152bailarines-boldinib.jpg 147estudio-boldinib.jpg
  
  

Algunos pintores chilenos

Posted in González Escobar, Lira Rencoret, Valenzuela Llanos, Valenzuela Puelma with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on febrero 1, 2008 by Ninona
  
He tenido frecuentes visitas de una amiga de Chile, país que he visitado dos veces y que admiro profundamente. En diversos mensajes que he recibido de ella me ha descubierto algunos pintores chilenos que no conocía: hay tanto por conocer aún…  Por ello, y aprovechando la iniciativa de mi amiga, me he decidido por incluir un pequeño post sobre pintores de aquella hermosa tierra, una cosa testimonial como simple señal de agradecimiento a una amiga tan lejana de España, pero al mismo tiempo tan cercana a mí. El arte no conoce de espacio ni de tiempo. Espero que te guste, Verónica.
  
  
  
Alfredo Valenzuela Puelma (Chile, 1856-1909)
   
valenzuelapuelma.jpg
  
Nace en Valparaíso en el año 1856. Cumple sus estudios de arte en la Academia de Pintura, bajo la tutela de los maestros Ernesto Kirchbach y Juan Mocchi. Su educación académica, que influyó mucho en sus primeras obras, pronto dio paso a una personalidad independiente. Alfredo Valenzuela perteneció al llamado “Grupo de los Cuatro Maestros”, que junto a Pedro Lira, Juan Francisco González y Alberto Valenzuela Llanos movilizaron el mundo del arte chileno a caballo entre dos siglos. Por ello el grupo es también conocido como la “Generación del Medio Siglo”, que incluía a los artistas nacidos en la década de 1850.  
  
Hacia el año 1881 parte para París, becado por su Gobierno. El entorno que le rodeó lo describe como un personaje activo y profundamente vitalista. En París aprende las técnicas de pintores de la talla de Ribera, Julio Bretón, Rembrandt y Tiziano.
  
En 1885, con la lección aprendida, regresa a Chile. De ese mismo año es su obra La perla del mercader -1- que queda expuesta en el Salón de París, adonde retorna en 1887 con una nueva beca.
  
La perla del mercader -1- -1-
  
El final de la década del los 80 del siglo XIX es el gran momento de la pintura de leyenda parisina: es el tiempo de Tolouse Lautrec, de la bohemia de Montmartre o de Gaugin huyendo hacia Panamá y La Martinica.
  
Desarrolla como tema el desnudo femenino, el cual utiliza como un factor de estilización. Un buen ejemplo es La Ninfa de las cerezas -2- que representa el punto central de su creación en ese momento. La obra respira un lirismo sublime, una poética no exenta de cotidianidad, una naturaleza muerta recogida en el seno de la vida que evoca el desnudo femenino. Otras obras que ejemplifican esto son “La Magdalena” o “Náyade cerca del agua”.
   
La Ninfa de las cerezas -2- -2- 
  
Dejando de lado el desnudo, otros temas que aparecieron en sus obras fueron la figura humana y el retrato, motivos paisajísticos tocados por el Impresionismo, naturalezas muertas, temas orientales y religiosos.
  
Se dice que es su hijo menor, Alfredo, fue su modelo para La lección de geografía -3- una de sus obras más conocidas, y su otro hijo, Rafael, posó para su retrato Mi hijo Rafael -4-. Su única hija murió a los pocos meses de nacer.
    
La lección de geograf�a -3- -3- 
  
Mi hijo Rafael -4- -4- 
  
Su último viaje a París lo realiza en 1907, sin beca y por sus propios medios. En esta ocasión trabajó en actividades no relacionadas con el arte. Su vida empezó a deteriorarse física y mentalmente, acabando sus días en 1909 ingresado en un sanatorio mental en Villejuif, un pueblo cercano a París.
  
calleconcepcionvalenzuela.jpg elninofezvalenzuela.jpg sobrelaalfombravalenzuela.jpg lamamafelizvalenzuela.jpg
  
floresenelcaminovalenzuela.jpg lasiestavalenzuela.jpg valenzuela-puelma1.jpg
  
ninaconvestidoamarillovalenzuela.jpg sevillanafumandovalenzuela.jpg elpequenoalmirantevalenzuela.jpg desnudomasculinovalenzuela.jpg
  
sevillanavalenzuela.jpg jarronymantasevillanavalenzuela.jpg saliendodecazavalenzuela.jpg
  
  
Alfredo Valenzuela encumbró la pintura chilena de fines del siglo XIX a cotas inéditas hasta el momento. Igualó en perfección a cualquier artista de su generación, ya fuera en América como en Europa. Chile se asomó al mundo gracias a pintores como él. Partiendo de un academicismo del que fue un verdadero maestro, llevó su arte a la genialidad sin perder el pie de las influencias de los pintores renacentistas y barrocos de los siglos XVI y XVII.   
  
  
  
Juan Francisco González Escobar (Chile, 1853-1933)
   
fotodelartista1.jpg
  
Nació en Santiago de Chile el año 1853 en el seno de una familia de comerciantes. Su primer maestro fue el pintor Pedro Lira, y pasó por la Academia de Pintura y, como su compañero de generación Alfredo Valenzuela y otros tantos grandes pintores, recibió las enseñanzas de Ernesto Kirchbach y Juan Mocchi.
  
fotodelartista3.jpg
  
En un entorno plagado de influencias, motivos y escuelas que revolucionaron el mundo del arte (Romanticismo, Impresionismo, Naturalismo, Realismo…), González Escobar tomó partido por una rabiosa independencia y una escapada constante hacia adelante.
  
Retrato del artista pintado por Valenzuela Puelma Retrato del artista pintado por Valenzuela Puelma 
  
Recién salido de la Academia emprende un viaje por Perú y Bolivia, cuyos paisajes y temas influirán en su arte largamente. Calle de San Fernando -1-  representa el tipo de trabajo que evocaban esos viajes. Pronto, y pese a su juventud, empieza a recibir premios, y en 1884 acepta un trabajo de profesor de dibujo en el Liceo de Hombres de Valparaíso.
  
Calle de San Fernando -1- -1-
  
Como tantos otros pintores, viaja en 1887 a París para ampliar estudios, y recorre Holanda, Italia y España. Visitó muchos museos, comisonado por su país para estudiar la organización, y cuyas obras de autores clásicos y modernos dejaron huella en su persona y su arte. De ese primer viaje a Europa quedó la costumbre de pintar sin cesar los lugares que visitaba, costumbre que mantuvo durante su segundo viaje en 1896 y su tercero en 1904, momento en que, en su estadío por España, conoce a Sorolla, con quien entablará una profunda amistad. 
  
En sus obras Calle de Limache -2- o Monumento a O’Higgins -3- podemos observar su gusto por la pincelada rápida y gruesa tan cercana al Impresionismo.
  
Calle de Limache -2- -2-
  
Monumento a O’Higgins -3- -3-
  
Formó parte del llamado Grupo de los Diez, pero mantuvo siempre una independencia artística que cultivaba como motor de su carrera artística. Nunca quiso pertenecer a ningún movimiento, a ninguna escuela…; cultivó una autonomía de la que hacen gala sus obras.
  
calledemelipillagonzalez.jpg carretelasenlavegagonzalez.jpg clavelessobrelahierbagonzalez.jpg
  
jarrondeporcelanayfloresgoznalez.jpg rosassilvestresgonzalez.jpg tresrosasgonzalez.jpg
  
limachitogonzalez.jpg hongosgonzalez.jpg augusto-dhalmargonzalez.jpg
  
  
  
Pedro Lira Rencoret (Chile, 1845-1912)
  
  lirarencoret.jpg
  
Pese a estudiar leyes, el mundo del arte empujó a Lira a emprender una carrera pictórica que comenzó con sus clases en la Academia de Pintura en 1961, donde dejó huella. Durante diez años (de 1872 a 1882) vivió y estudió en París. Las técnicas que aprendió en Chile las reforzó y amplió al calor de los grandes maestros franceses, como Delaunay y Laroche, de quienes tomó el impulso hacia temáticas históricas y mitológicas tan cercanas al neoclasicismo imperante. Ejemplo de esta temática es su obra más conocida, La fundación de Santiago -1-, imagen mitificada y heróica del pasado de la ciudad de origen de Lira.
    
La fundación de Santiago -1- -1-
  
La importancia de este aprendizaje europeo radica en la asimilación de una concepción mitificada de la historia, idea que trajo consigo, muy enriquecida, en su vuelta definitiva a Chile
  
lasiestalira.jpg mujerconsombrillaeneljardinlira.jpg elninoenfermolira.jpg
   
lacartalira.jpg damafrentealespejolira.jpg lamujerdelosalfilereslira.jpg ninaconpanuelolira.jpg
  
De su retorno a Chile permanece su figura dominante en los ambientes artísticos del país, su influencia y su magisterio sobre tantos artistas que marcaron junto a él la época más floreciente de la pintura chilena. Ensayista agudo, crítico fino, Lira organizó innumerables exposiciones y actos relacionados con la promoción artística, sin nunca abandonar el ejercicio de su obra. El Museo Nacional de Bellas Artes es el resultado de su empeño como promotor.
  
bodegonconfrutaslira.jpg bodegonfrutaslira.jpg elestanquelira.jpg
  
elninoenfermolira.jpg elvallecentrallira.jpg lacampinafrancesalira.jpg
  
mujerconsombrillalira.jpg parquecousinolira.jpg mujerfrenteelbalconlira.jpg
  
contraluzlira.jpg enedaddemerecerlira.jpg la-cartadeamorlira.jpg lecturainterrumpidalira.jpg
  
Como profesor de la Academia de Pintura durante más de treinta años, Lira defendió una postura academicista en todos los frentes, ya sea el teórico como el práctico, frente a todos aquellos nuevos aires que proclamaban la liberación del artista, la autonomía del hombre como creador de su propia obra. Siempre en disputa con el Impresionismo, Lira vivió un tiempo convulso, un ambiente en constante dialéctica, donde Lira fraguó una obra que mantuvo un difícil equilibrio entre el clasicismo académico y la presencia de su personalidad imponente en cada uno de sus cuadros.
  
  
  
Alberto Valenzuela Llanos (Chile, 1856-1909)
  
valenzuela.jpg
  
Esa difícil lucha entre lo académico y lo independiente se percibe también en Valenzuela Llanos. Algo más joven que otros miembros de su generación, el aire de su obra (paisajística en su mayor parte) nos retrata a un hombre solitario frente al lienzo, en constante diatriva con sí mismo más que con sus contemporáneos. Alejado de los ambientes artísticos chilenos, Valenzuela Llano expoloró como pocos la aislada y serena creatividad de los paisajes.
  
valenzuelallanos.jpg
  
Pese a tener que ganarse la vida desde muy joven en trabajos al margen de la pintura, pronto se trasladó de su Valparaíso natal a Santiago para entrar en la Escuela de Bellas Artes (1887), para empezar a despuntar entre sus compañeros como un artista de personalidad acusada. La política de becas del Gobierno chileno también le alcanzó, pudiendo marchar a Europa en el año 1901, donde amplió estudios en importantes instituciones y donde asimiló el modernismo que imperaba en ese tiempo. De esa época son su cuadros Venecia -1- y Vista del Gran Canal -2-.
  
 Venecia -1- -1-
  
Vista del Gran Canal -2- -2-
  
Su gran dedicación y unos resultados más que excelentes le permitieron renovar varias veces la beca y así permanecer en la capital frances apara continuar con su ascenso personal y artístico. El impresionismo y el Postimpresionismo consiguieron hacerse sitio en su estilo. A su vuelta desarrolló una influyente actividad docente en diversas escuelas, pero sobre todo en la de Bellas Artes, desde cuya cátedra aleccionó brillantemente a la siguiente generación de artistas chilenos.
  
 atardecerenquebradalollolvalenzuela.jpg calleantiguadelimachevalenzuela.jpg paisajeconcordilleravalenzuela.jpg
  
 paisajedelollolvalenzuela.jpg valparaisoen1895valenzuela.jpg riveradelmapochovalenzuela.jpg
  
Su relevancia no quedó constreñida a las fronteras de Chile. Vivió largas temporadas en París, y el Gobierno francés llegó a entregarle la Cruz de Caballero de la Legión de Honor mientras que era aceptado como miembro de la Sociedad de Artistas Franceses. En los Estados Unidos recibió diversos honores.
  
aorillasdelmarnevalenzuela.jpg paisajeconmanzanillasvalenzuela.jpg paisajedeinviernovalenzuela.jpg
  
El arte de Valenzuela Llanos pertenece a la luz. Cultivó diversas temáticas, pero ninguna como el paisajismo. Su pintura densa y abierta contiene todos los matices de la luz, de los colores…, parecen vivas. En  Paisaje Lo Contador -3- , vemos cómo se abre, poderosa y henchida de volumen, una pincelada llena de luz, de lenguaje, que sumadas en un collage dan la apariencia de la vida misma. Tiene el control de lo que hace; cada gesto con el pincel en la mano, cada movimiento hecho al aire libre, plasma la viveza, la experiencia, de quien no sólo quiere ser espectador del horizonte, sino que quiere vivirlo, pintarlo, ser parte de lo que observa.
  
Paisaje Lo Contador -3- -3-
  
paisajelocontadordetalle1.jpg Detalle -1-
  
paisajelocontadordetalle2.jpg Detalle -2-
  

Joaquín Sorolla y Bastida (España, 1863-1923)

Posted in Sorolla with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on enero 12, 2008 by Ninona
  
fotografia-del-artistasorolla.jpg 
  
Nace en Valencia el 27 de febrero de 1863, cuando el movimiento impresionista de Francia estaba en pleno apogeo. Sus pinturas por lo tanto son tardías, pero en ellas reúne las principales características impresionistas como la captación de los efectos de la luz, la ausencia del negro y de los contornos, el gusto por el aire libre, la búsqueda de lo fugaz y las pinceladas pequeñas y sueltas. Cuando tenía dos años fallecieron sus padres a causa de una epidemia de cólera. Su hermana Concha y él fueron recogidos por su tíos carnales, Isabel Bastida y su marido José Piqueres. Lo criaron con el cariño de padres en su modesta condición de artesanos, y procuraron hacer de su sobrino un trabajador culto. Se aficionó a pintar desde muy joven al aire libre y a emplear tonos claros y luminosos, infuido por Pinazo.
  
97mujeresplayasansebastiansorolla.jpg 98retratolouiscomforttyffanysorolla.jpg 99pesca-del-atun-ayamontesorolla.jpg 
  
100tiposdelroncalsorolla.jpg 101alfonsoxiiide-usarsorolla.jpg 102elviravaldesdeerrazurisorolla.jpg 103arabeexaminandopistolasorolla.jpg
  
107iglesia-del-roncalsorolla.jpg 108invierno-en-sierra-nevadasorolla.jpg 110la-jotasorolla.jpg
         
En 1874 lo enviaron a estudiar en la Escuela Normal Superior para que cursara sus estudios de primeras letras, pero bien pronto los maestros y sus tíos hubieron de convencerse de que la inclinación de éste no era ni del lado del oficio de su tío, ni tampoco del de las letras. Emborronaba cuantos trozos de papel caían en sus manos, y sus estudios consisitían en ilustrar sus libros de la escuela. Lejos sus tíos de contrariar su voluntad, lo llevaron a la Escuela de Artesanos, primero en donde aprendió con Cayetano Capuz los rudimentos del dibujo, y más tarde, a los quince años, ingresaba en la Academia provincial de Bellas Artes de San Carlos donde estudió junto a los pintores Manuel Matoses, Benlliure o Guadalajara. Sus progresos fueron rapidísimos. Su tío procuró atender a todos los gastos de su educacicón artística; pero éstos eran superiores a sus recursos económicos y Sorolla, en la niñez aún, tuvo que pensar en pintar cosas para vender y ayudarse así en los gastos de sus estudios de arte.
  
fotografia-del-artistasorolla2.jpg Un joven Sorolla   
  
Un día vendió a un pequeño negociante de antiguedades un bodegón por la suma de 100 reales, mitad cobrados en métalico y mitad en trastos viejos. Pocos días después, un fotógrafo de Valencia, persona de gran temperamento artístico y de los primeros que en España supieron llevar la fotografía por la senda del arte, vio en casa del comerciante de antiguedades el cuadrito de Sorolla; admiró la excelencia con que estaba pintado, lo compró en unos cuantos duros, se enteró de quién era el muchacho autor de la obra y, al saber sus condiciones de vida, le tomó bajo su protección. Fue Antonio García un nuevo padre para Sorolla, quien no tuvo que preocuparse en obtener con su paleta recursos económicos para atender a sus estudios.
  
xfotografia-del-artista5sorolla.jpg El artista en su estudio
  
xfotografia-del-artistasorolla6.jpg El artista dibujando
  
xfotografia-del-artistasorolla5.jpg El artista pintando al aiare libre
  
fotografia-del-artistasorollo4.jpg Sorolla en las fiestas de Valencia
  
xfotografia-del-artista6.jpg Un anciano Sorolla 
  
estudiodesorolla.jpg Estudio de Sorolla
  
puertacasayestudiosorolla.jpg    casayestudiosorolla.jpg 
Puerta de acceso y casa-estudio del artista 
  
En 1882 viajó a Madrid para copiar en el Museo del Prado cuadros de Ribera y Velázquez. Con estos dos viejos maestros españoles Sorolla tiene grandes afinidades de temperamento. Con el primero, por la energía de su construcción pictórica; con el segundo, por su proceso lógico frente al natural, yendo por etapas perfectamente definidas a la solución de los problemas pictóricos planteados en su tiempo, y aun adelantándosele en mucho. Por fin, en 1883 consiguió una medalla en la Exposición Regional de Valencia, y en 1884, a los veitiún años de edad, alcanzó el éxito al conseguir la Medalla de Segunda Clase en la Exposición Nacional de Madrid gracias a la obra Defensa del Parque de Artillería de Monteleón -1-, obra melodramática y oscura hecha expreso para la exposición, como le dijo un amigo suyo: “Para darse a conocer y ganar medallas hay que pintar muchos muertos”.
   
defensa-parque-artilleria-monteleonsorolla.jpg -1-
    
Poco después de su primer triunfo en Madrid, hizo oposiciones a la plaza de pensionista en Roma, creada por la Diputación de Valencia. El ejercicio mas importante consistió en pintar un cuadro sobre un hecho de la guerra napoleónica en Valencia:  El grito del Palleter -2-. El Palleter es el sobrenombre con el que se conocía a Vicente Doménech, personaje popular y destacado en la Guerra de la Independencia y que, según la tradición, sería el primero en alzar su grito de revuelta contra los franceses. El 23 de mayo de 1808 en la placeta de les Panses, cundió el alboroto. El Palleter, un vendedor de pajuelas inflamables (oficio que le dio nombre a su apodo), rasgó su faja de estambre en pequeños trozos para que sirviera de escarpela, puso el girón mayor en el extremo de una caña, con una estampa de la Virgen de los Desamparados y un retrato del rey, y enarbolando el estandarte gritó: “Un pobre palleter le declara la guerra a Napoleón ¡Viva Fernando VII y mueran los traidores!”. Es preciso verla para comprender su carácter, amplia, inundada de sol, cerrada por tiendas, con sus muestras pintorescas y sus telas de tonos vivos; las hortelanas con sus inmensos montones de verduras y frutas resguardadas del sol por toldos de lona blanca; aquello es una inmensa sinfonía de tonos brillantes, de manchas de luz vivísima y de sombras transparentes y cálidas. Añádase a ese gran movimiento de la luz, a esa animación de colores, el continuo ir y venir de la gente y el clamoreo de las vendedoras pregonando su mercancía. Ese movimiento, tal vez más que el bélico del grito de guerra, es lo que impresionó al pintor. En él hay una paleta rica, vibrante y limpia, la paleta brillantísima del sol meridional que constituye la nota más intensa de la producción de Sorolla, quien ganó la pensión cuando acababa de cumplir veintidós años.          
                                                                                                                                   
el-crit-del-palletersorolla.jpg -2-                                                                                                                                                            
A principios de invierno de 1885 partió a Italia, comenzando entonces otra fase de su vida. Aparece entonces una nueva era en el trabajo de Sorolla, que puede caracterizarse por su estancia en Asís. Allí, en un ambiente de vida tranquila y ante un arte exquisito que luchó por dominar la forma, emprende Sorolla el proceso que ha seguido la pintura en su historia: preocuparse, primero y principalmente, de la construcción del cuerpo humano; saber traducir sobre una superficie plana la corporeidad de los seres y de las cosas por medio de líneas, siendo una pintura de líneas rellenas de color; luego, traducir aquella corporeidad por el juego del claroscuro, teñido con color, desempeñando éste un papel decorativo más que naturalista. El natural se anota en la superficie pintada, no tal y como en conjunto se percibe, sino tal y como parcialmente se ha visto; y el pintor pone en el lienzo lo que ve y más aún, lo que recuerda haber visto, en la forma parcial de las cosas y de los seres. Sorolla en su época de Asís lucha por dominar la línea, por construir los cuerpos atendiendo a la proporcionalidad de sus partes. La pintura no es entonces sintética, sino elemental. No se precisa en la calidad material de los que se copia, sino en su forma lineal. No se presta atención al bloque de lo que se ve, sino a lo particular. La otra resulta entonces seca, y sólo el arabesco de la línea une los diversos elementos del cuadro.
  
 94dona-maria-teresa-moret-y-remisa-senora-de-beruete.jpg 95el-nino-de-la-bolasorolla.jpg 96desnudosorolla.jpg
  
104el-retiro-madridsorolla.jpg 105entrada-al-central-parksorolla.jpg 106estudio-de-paisejesorolla.jpg
  
136piterassevillasorolla.jpg 137parejasorolla.jpg 138charrosorolla.jpg
  
Con lo que aprendió en Italia Sorolla pudo cimentar su técnica, siguiendo el proceso natural de la pintura en su formación. Durante su estancia en Asís pintó buen número de acuarelas, con cuya venta atendía a su sostenimiento. Faltáronle estos encargos, y vino entonces a España, permaneciendo en Valencia hasta fines del mismo año 1889. Contrajo matrimonio con Clotilde García en 1888 en Valencia, y la influencia benéfica de ésta en la vida íntima del artista se reflejó desde entonces en sus creaciones pictóricas. Su joven esposa, dotada de claro entendimiento y de grandes virtudes, levantó el ánimo decaído del pintor en los días de desaliento, templó no pocas veces la fogosidad impetuosa y la impresionabilidad de su temperamento nervioso y le auxilió en todos los momentos difíciles, tan frecuentes en la vida de un artista que lucha tenazmente en pos de un ideal, que jamás alcanza.
  
fotografia-de-joaquin-y-clotilde.jpg Joaquín y Clotilde  fotografia-de-clotilde-garcia-del-castillo.jpg Clotilde 
  
En Roma se encontró con un núcleo excelente de pintores españoles, entre ellos Villegas, Sala y Pradilla. Permaneció en la Ciudad Eterna hasta la primavera de 1885, en que hizo un largo viaje a París, donde vio las Exposiciones de Menzel y Bastien-Lepage. Y así como su primera etapa en Roma fue una continuación del influjo de la pintura contemporánea española, gracias a los compañeros que halló, su viaje a París le puso en contacto con dos grandes maestros de la pintura naturalista modernísima, que, con diferencias de carácter bastante marcadas, entre Bastien-Lepage y Menzel, conducían sin embargo a la misma orientación. Pero Sorolla a pesar de la inclinación natural de su temperamento, no pudo sacar de su primer viaje a París todo el fruto debido. La influencia que sobre él pudieron ejercer Menzel y Bastien-Lepage era prematura entonces; el ambiente artístico respirado en Roma, tanto en su gran arte del pasado, como en el contemporáneo, no era para preparar en Sorolla clara y pronta comprensión del camino emprendido por Menzel y Bastien-Lepage. Por eso, al regresar a Roma pintó su cuadro El entierro de Cristo -3- de una manera que fue motivo de escándalo en España, al presentarlo en la Exposición de 1887. El proceso seguido en este cuadro fue de alta significación en su vida artística. La crítica lo censuró acebadamente; pero con todas sus imperfecciones de dibujo, estaba muy por encima de muchos cuadros ante los cuales la crítica había agotado el caudai de lo hiperbólico.
  
El entierro de Cristo -3-  el-entierro-de-cristo-boceto2sorolla.jpg -3- bocetos
   
 el-entierro-de-cristo-estudio-para-las-figuras-de-la-virgen-y-san-juansorolla.jpg Estudio de María y Juan
  
En 1889 se trasladó con su esposa a vivir a Madrid donde alcanzó en poco tiempo cierta fama y prestigio. De este periodo destacan obras de tesis moral o social pintadas en su estudio de Madrid, un lugar preparado perfectamente como un escenario para sus obras, iluminado de la forma más cercana a la realidad. Trata de Blancas -3-, Y aún dicen que el pescado es caro -4-Triste herencia -5-,  y Otra Margarita-6-, que estan pintadas sin dudas ni vacilaciones, pertenecen a esa época, un momento en que las obras de arte con esa clase de tesis estaban de moda.   
  
Trata de Blancas -4- -3-    Y aún dicen que el pescado es caro -4-  -4-
  
En el cuadro Triste herencia -5- vemos a un hermano de la Congregación de San Juan de Dios acompañando al baño a multitud de niños disminuidos, ciegos, tullidos, cojos, leprosos, enfermos…: escoria que la sociedad de aquel tiempo arrojaba de su seno y que aquella institución benéfica recogía y amparaba. La figura del hermano, robusta, vigorosa, hermosa en su tosquedad, se destaca en pie con su hábito negro, del fondo el mar de un azul intenso. La severidad austera de esta figura pintada con sobriedad y vigor, evocando el recuerdo de aquellos monjes y ascetas de los grandes maestros españoles del siglo XVII. Ocupan el primer término del cuadro dos grupos situados en el centro, a la orilla del mar, compuesto el uno del hermano de San Juan de Dios atrayendo cariñosamente a un muchacho ciego que, con vacilante paso, a él se acoge. El otro grupo lo forman tres muchachos, dos de ellos con muletas, conduciendo al tercero, ciego; todos desnudos. En segundo término aparecen en el mar varios grupos y figuras sueltas de muchachos bañándose, mostrando en los cuerpos raquíticos y degenerados los estigmas de sus enfermedades y lacerías. A la derecha del hermano aparece un niño que asoma del agua su busto iluminado por el sol, figura graciosa, llena de color y vida, única nota alegre de aquella escena de tristeza y miseria cuya interpretación tan realista y sentida aviva los sentimientos tétricos que la contemplación que el cuadro despierta.  
  
  
Triste herencia -5- -5- 68triste-herencia-primer-bocetosorolla.jpg (primer boceto)
  
67triste-herencia-bocetosorolla.jpg (segundo boceto)
  
Otra Margarita-6- fue pintada en la estación del Grao de Valencia, en el interior de un coche de tercera clase.
  
Otra Margarita-6- -6-
  
En el arte de Sorolla hay tres grandes fases perfectamente definidas: una que abarca desde 1894 hasta 1901, en que pinta sus cuadros de Jávea.
  
09noria-javeasorolla.jpg 02cabo-san-antonio-javeasorolla.jpg 10isla-del-cabo-marti-javeasorolla.jpg
  
39nadadoresjativasorolla.jpg 40ninosorillamar-jativasorolla.jpg 41ninosplayasorolla.jpg
  
42ninosplayasorolla.jpg 43ninos-playasorolla.jpg 44saliendobanosorolla.jpg
   
La segunda, que termina en 1907, y la tercera, a partir de esta fecha hasta el final.
En 1895 concurrió al Salón de los Campos Elíseos con sus cuadros Trata de blancas -3- y La vuelta de la pesca -7-, siendo este último premiado con segunda medalla, que valió a su autor la distinción de artista hors concours.
  
La vuelta de la pesca -7- -7-
  
El mismo año exponía en Madrid su cuadro La bendición de la barca. Al siguiente presentaba en la Exposición de Berlín su lienzo Pescadores valencianos -8- , por el que obtuvo medalla de oro. Retrata en primer término a dos pescadores limpiando dentro del mar sus utensilios de pesca; en el segundo una barca aparejada, y otras más lejos en la línea del horizonte del mar; es todo luz y vibración solar, de color brillante y armonioso.
  
  Pescadores valencianos -8- -8- 
  
En 1897 concurrió de nuevo al Salón de París con su cuadro Cosiendo vela – 9- , llevado luego a las Exposiciones de Munich, Internacional de Viena, Madrid de 1899 y, por último, a la Universal de París, obteniendo medalla de oro en las de Munich y Viena.
  
Cosiendo vela - 9- -9-
  
Toda esa larga serie de triunfos llega a ser coronada con la más alta recompensa: en la Exposición Universal de 1899 el Jurado internacional otorga al cuadro Triste herencia -5- el premio de honor; al año siguiente este cuadro obtuvo la misma distinción en Madrid. La obra realizada por Sorolla hasta 1900 fue el camino de su consagración como gran pintor; la obra que realiza luego es más intensa y más perfecta. Esta fase se caracteriza por una marcada tendencia a expresar de forma unida el color, formando una sola cosa, tendencia que tiene sus raíces en la época precedente, poco pictórica y sí muy plástica. Esa tendencia apareció ya en su cuadro La vuelta de la pesca -7-, pintado en el verano de 1894, en el que se afirmó su personalidad artística. Acabaron los años de aprendizaje, de tanteos, de concesiones y luchas contra el ambiente artístico que le rodeaba. La visión de la costa levantina y del paisaje valenciano y la vida de sus gentes se afinará cada vez más en Sorolla, y siempre serán aquellos asuntos los que persistiran en sus obras, expresados con perfeccionamiento técnico cada vez mayor, sin que tenga otro ideal que el de llevar a sus cuadros las formas típicas de la gente de mar, de los pescadores y de los niños criados en las playas levantinas: las barcas, los toros, el ambiente salobre y la luz intensa descompuesta en mil tonalidades distintas cambiando a cada momento.
  
16pescadores-recogiendo-redessorolla.jpg 17mujerestejiendo-redessorolla.jpg 18bueyesplayasorolla.jpg
  
32hornopalmeral-elchesorolla.jpg  33estudio-de-vinassorolla.jpg 34torerossorolla.jpg
37el-hombrecapasorolla.jpg 38estudiochumberassorolla.jpg 36el-banoreina-balsainsorolla.jpg
  
La segunda fase del arte de Sorolla tiene plena y radical manifestación en sus cuadros de Jávea. Por los juicios que de ellos se hicieron se puede decir que son los que más escándalo produjeron. La forma queda en ellos modificada por la luz. Son manchas de color que muchas veces no acaban de manifestarse en formas claras y comprensibles. Se nota un marcado propósito por traducir sobre el lienzo la luz con riquezas cromáticas de valores intensos; ha desaparecido toda preocupación de forma. Esta tendencia de Sorolla fue más allá de los límites propios de la pintura; pero fue beneficiosa para el desarrollo de su arte. Es el período de sus grandes conquistas como colorista: libre de toda traba, abandonándose por completo a multiplicar los recursos de su paleta, llega a conseguir resultados prodigiosos. Es un arte eminentemente sensorial; ante esos cuadros, el pensamiento se anula, sólo se siente un placer intenso; se desea solamente gozar la contemplación de aquellas armonías cromáticas nuevas, imprevistas; es una sinfonía que embarga toda la actividad. La visión de Sorolla se hace excesivamente sensible a los cambios más fugaces de la luz coloreada, a la percepción refinadísima de matices quintaesenciados y a las relaciones más enérgicas de los valores cromáticos.
  
13elbano-sorolla.jpg  14albanosorolla.jpg 15banosorolla.jpg
45hermanosplayasorolla.jpg  46banodelcaballosorolla.jpg 47alaguasorolla.jpg
  
48ninaplayasorolla.jpg 49elveranosorolla.jpg 50curiosidadsorolla.jpg
  
Al mismo tiempo adquiere un dominio manual completo del pincel, su factura es variadísima, no se repite; es la expresión más material de su arte que cambia a cada momento sujeta a todas las modificaciones de los efectos luminosos. No tiene que preocuparse de cómo sabrá decir sobre el lienzo tal o cual sensación de la retina; encuentra en seguida la frase justa, el giro apropiado. Unas veces es la mancha amplia y jugosa de color con empastes sorprendentes de ejecución; otras el llenar la tela con grandes restregones de pincel empapado de color muy líquido; otras la pincelada pequeña, vibrante, la yuxtaposición de tonos casi puros. Así, en su factura ni se nota el cansancio de la labor manual, ni una ejecución pensada que pueda descender hasta los procedimientos de fórmula. No hay un atrevimiento cromático ante el cual retroceda Sorolla. El concepto tradicional de que las cosas tienen color propio lo habían negado los maestros venecianos, los flamencos y holandeses y los grandes coloristas españoles; pero hay que confesar que esto fue con relativa timidez.
   
130santa-cristina-en-lloret-de-mar.jpg 131rocas-costa-mallorcasorolla.jpg 133salir-del-banosorolla.jpg
  
132puente-viejo-avilasorolla.jpg 134tormenta-sobre-penalara-segoviasorolla.jpg 135lagarteranasorolla.jpg
  
138raquelsorolla.jpg 140sotanassorolla.jpg 141mariasorolla.jpg 142rosassorolla.jpg
  
Los impresionistas echaron a un lado estos temores, pero para convencer les faltó con frecuencia pintar las cosas; llevaban al cuadro sólo las manchas de color de ellas. Sorolla, aún en aquellas obras de Jávea, de tendencia radicalísima, construye las personas y las cosas con firmeza y vigor, sin perder la sensación visual de sus calidades materiales. Y es por lo mucho que él quiera llegar a esos radicalismos de sobreponer el color a la forma concreta de las cosas, no puede en modo alguno desprenderse de su conocimiento de la estructura y de la calidad del cuerpo humano y de los objetos que pueden rodearle. Así, en esa nueva lucha, llega a adquirir el convencimiento de que no hay que preocuparse del color o de la forma, sino de dar la sensación visual de la Naturaleza lo más exacta y con la mayor intensidad expresiva posible. Pero nótese que llega a esta conclusión después de haber estudiado concienzudamente la forma y el color y sólo entonces puede hallarse en situación de completa libertad frente al natural. Se ha librado de los asuntos con tesis que pudieran modificar la natural visión de las cosas y de la vida; se ha librado del yugo de la forma en su sentido tradicionalista; se ha independizado también de la obsesión del color por el color. Y,  en cambio, ha conseguido saber penetrar hasta lo más hondo de la vida de la Naturaleza y de los hechos sencillos del hombre, ver la estructura material de los cuerpos y percibir las modificaciones más tenues que la luz sugiere al ser descompuesta por la atmósfera, la humedad y las cosas materiales.
  
01mar-de-javeasorolla.jpg 11mar-de-javea-y-rocassorolla.jpg 12conchaplayajativasorolla.jpg
  
51doshermanassorolla.jpg  52pescadorasorolla.jpg 54idilioplayaaorolla.jpg
  
 55el-balandritosorolla.jpg 60ninas-en-playasorolla.jpg 53vestidonaranjasorolla.jpg
     
La mayoría de los cuadros de Sorolla no fueron creados tan espontáneamente como se pudiera sospechar de la frescura y lozanía de su ejecución. Antes de empezar cada una de sus obras hubo un período de preparación en el cual el pintor por medio de estudios numerosos de dibujo y color, ya del conjunto, ya del detalle, trataba de familiarizarse con el asunto a representar, con los contrastes de luz y color, con las proporciones, forma y escorzos de cada una de las figuras del cuadro y por último con los efectos y relación de unos tonos con otros. Una vez empapado de esto, colocaba los modelos en el sitio y a la hora de la luz que debía tener el cuadro, y empezaba a pintar libre de vacilaciones y cambios la obra en el lienzo definitivo. A tan diversos estudios y sanos procedimientos deben en gran parte las obras de Sorolla, especialmente las pintadas al aire libre, la gran espontaneidad y frescura que muestran y el brío incomparable de su ejecución.
  
57alagrupa-valencianasorolla.jpg 59grupassorolla.jpg 61concejosorolla.jpg
  
  63defiestasorolla.jpg 64el-palmeralsorolla.jpg 56uvassorolla.jpg
  
Los asuntos valencianos estimados por el público y apetecidos por los marchantes de cuadros eran completamente convencionales y de un patrón hecho: asuntos de país de abanico. Sorolla al trasladarse a Madrid tuvo que entablar una lucha enérgica por la vida y por el arte. Tenía que pintar lo que no sentía, y sólo su temperamento poderoso, su gran voluntad y laboriosidad pudieron salvarle. Los cuadros de esta época son los que dieron a conocer a Sorolla en el extranjero y cimentaron su fama en España. A pesar de lo que han dicho algunos críticos, estos cuadros no son los mejores de Sorolla. En su cuadro La reliquia -10- muestra una cola de mujeres y niños que esperan para besar una reliquia sostenida por un sacerdote. Esta escena sencilla tiene lugar en una pequeña capilla barroca de una iglesia valenciana. Sorolla enfatiza el valor estético del ritual diario en los detalles de esta obra. Los gestos espontáneos de las figuras unidos a la prespectiva cercana contribuyen a realzar la sensación de que se trata de un momento efímero atrapado por el artista. En el cuadro Que te come -11-  podemos ver una escena más cotidiana todavía, donde el juego infantil y la ternura están envueltos en un marco burgués, bello, lujoso y acogedor. Estos cuadros pertenecen a un período en que Sorolla se centró en alcanzar un estilo que cumpliera las exigencias del Salón de París, es decir, un comienzo del realismo decimonónico. De ahí que a menudo, como en estos casos, eligiera fondos barrocos. Sus cuadros de esa época eran preconcebidos, compuestos artificiosamente y pensando en cosas agradables para el público.
  
La reliquia -10- -10- 
  
Que te come -11- -11-
  
A partir de esa época el nombre de Sorolla figura al lado de los de Dagnan, Bouveret, Lenbach, Alma Tadema, Kroyer, Zorn y algunos otros de igual fama. Pocos artistas contemporáneos, dijo José Francés, han saciado la ambición y la vanidad con tal hartura y tan legítimo renombre como Joaquín Sorolla.
  
19actividadpuertovalenciasorolla.jpg  21almendrosasissorolla.jpg 22aurelianodeberueteymoretsorolla.jpg
  
 27callebunolsorolla.jpg 26jardincarlosvalcazardesevillasorolla.jpg 28callevalenciatoldossorolla.jpg
  
  29alqueriaalcirasorolla.jpg 30castillomota-medinacamposorolla.jpg 31rompeolasssebastiansorolla.jpg
  
Las Exposiciones en Francia, en Inglaterra y en Norteamérica, los honores y títulos en las Academias extranjeras, las grandes ventas por sumas no logradas hasta entonces por ningún pintor español y finalmente la consagración suprema, lo que significa el más alto y más honroso reconocimiento de un artista en España, la elección para la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Pero todo esto, con ser tan halagador para Sorolla y tan decisivo para el juicio gregario de las multitudes, poco representaría ahora y nada el día de mañana en los dos momentos del examen provisional de la sesión definitiva. Lo que importa es la honda huella del sorollismo en la moderna pintura española. La eficacia de su ímpetu renovador y esa prolífica y un poco desbordante invasión de la luz y del aire libre en el enrarecido ambiente de la última mitad del siglo XIX.
  
23alrededoressevillasorolla.jpg 24arbolessorolla.jpg 25calledeitaliasorolla.jpg
  
70albercasorolla.jpg 71mercadosorolla.jpg 72encierrosorolla.jpg
73alqueria-valencianasorolla.jpg 74alrededores-parissorolla.jpg 75alrederores-jacasorolla.jpg
   
“Sorolla, escribe Angel Guerra, el gran maestro, ha hecho revivir en sus lienzos los paisajes valencianos. Hay en él la misma exuberancia de la luz, idéntica explosión de colorismo, igual sensualismo artístico al traducir en manchas prodigiosas de color, esa esplendidez de una Naturaleza deslumbradora. Lo ha visto, lo ha reproducido con una admirable fidelidad, pero también con una indómita exaltación de su apasionado temperamento levantino. El deslumbramiento de sus sentidos ante la realidad objetiva nos lo transmite más intenso, más cálido, más vibrante, transformado al correr del pincel que va colocando los colores por su parte, que lo agranda y que lo ennoblece expresándolo y fijándolo de un modo perenne, con vida propia cual la misma Naturaleza que lo inspirara para que la impresión recogida no se desvirtúe nunca.” 
  
 76alrededoresde-segoviasorolla.jpg 77arcoirisel-pardosorolla.jpg 78astilleroplaya-jativasorolla.jpg
  
79aureliano-de-beruete-padre.jpg 80autorretratosorolla.jpg 81calle-de-granadasorolla.jpg
  
81cosiendo-la-velasorolla.jpg 83campo-de-trigo-castillasorolla.jpg 84jardines-del-alcazar-sevillasorolla.jpg
  
  
El 4 de febrero de 1924, en la Academia de Bellas Artes de San Fernando se celebró una sesión en homenaje a Sorolla. El académico de número Santa María dio lectura al discurso que el ilustre pintor valenciano, electo desde 1914, había escrito para su recepción en la Academia en el cual hizo un estudio de la escuela valenciana de la pintura. A este discurso contestó el ex ministro Conde de Gimero con otro parlamento en el que estudió el arte de Sorolla. Sus hijas María y Elena se han distinguido en la pintura y escultura. En la exposición de Valencia de 1916, María se presentó con 38 obras, entre paisajes de España y América del Norte, y también con alguna otra figura. En sus cuadros se revela claramente su filiación artística: el luminismo franco, espontáneo y vigoros que constituye la esencia del sorollismo. Elena presentó cinco bustos notables, modelados con mucho brío y con moderno sentido decorativo. En 1920, y en la Exposición Nacional de Bellas Artes, expuso un torso y una figura de mujer resueltos de un modo firme, sin alejar la idea de una romántica riqueza sentimental.
  
Joaquín Sorolla y Bastida murió en Cerdezilla, provincia de Madrid, el 11 de agosto de 1923.
  
84antiguo-jardin-del-alcazar-sevillasorolla.jpg 86arbollagranjasorolla.jpg 87lecherasorolla.jpg
  

88caminosalijalestoledosorolla.jpg 89casaibizasorolla.jpg 90elrionalon-asturiassorolla.jpg 
  

91antonio-elegidosorolla.jpg 92casavictorhugopasajessorolla.jpg 93cercanias-de-jacasorolla.jpg
  
112la-virgen-mariasorolla.jpg 113malvarrosa-valenciasorolla.jpg 114malvarrosa-valencia2sorolla.jpg
  
116nuevayorksorolla.jpg 117paisaje-asturianosorolla.jpg 115naranjos-alcirasorolla.jpg
  
118velassorolla.jpg 119paisaje-valenciasorolla.jpg 121paisajeitaliasorolla.jpg
  
120paisajefigurasorolla.jpg 122jardinvalenciasorolla.jpg 123paisajeparissorolla.jpg
  
124paisajesansebastian2sorolla.jpg 125pescadoressorolla.jpg 126pescadorasorolla.jpg
  
127paisajesansebastiansorolla.jpg 128romeriasorolla.jpg 129bajoeltoldosorolla.jpg
  
144jardines-alcazarsevillasorolla.jpg 145patiodanzasalcazarsevillasorolla.jpg 146marinerosorolla.jpg 148aragonesessorolla.jpg
  
147hombrepipasorolla.jpg 149sansebastiansorolla.jpg 150bancoconchasansebastiansorolla.jpg
  
152arrastrebueysorolla.jpg 153avilasorolla.jpg 154barcaalbuferasorolla.jpg
  
 156sansebastiansorolla.jpg 157saluteveneciasorolla.jpg 155bueyesestudiosoltardesorolla.jpg
  
158dorsobarcapescasorolla.jpg 159puentedelrealvalenciasorolla.jpg 160vinasjerezsorolla.jpg
  
161joaquinsorollagarciasorolla.jpg 164mariano-benlliuresorolla.jpg 162corbatarojasorolla.jpg 163juanramonjimenezsorolla.jpg
  
165calasanvicentesorolla.jpg 166layolazarauzsorolla.jpg 167rosalcasasorolla.jpg 168surtidorsorolla.jpg
   
169arabeexaminantopistolasorolla.jpg 170autorretratoconsombrerosorolla.jpg 171autorretratosorolla.jpg
  
172bajolostoldossansebastiansorolla.jpg 173cabezaitalianasorolla.jpg 174elenaortuzarsorolla.jpg 237lavendimiasorolla.jpg
  
176bacantesorolla.jpg 177bajolostamarindossansebastiansorolla.jpg 181cafedeparissorolla.jpg
  
 178boyerocastellanosorolla.jpg 179biarritzsorolla.jpg 180buscando-mariscosorolla.jpg
  
182elbautizosorolla.jpg 183eleljardinsorolla.jpg 184elpadrejofreprotegiendoaunlocosorolla.jpg
  
185clotildeconsombrerosorolla.jpg 186clotildeenelsofasorolla.jpg 187elenaortuzardeblascoibanezsorolla.jpg 188mariaenlgranjasorolla.jpg 189laprensasorolla.jpg
  
190encajonandopasassorolla.jpg 191lamadresorolla.jpg 192las-covachuelas-toledosorolla.jpg
  
193academiadelnaturalsorolla.jpg 194elpalmeralsorolla.jpg 195desnudosorolla.jpg 196joseluisbenlliurelopezdearanasorolla.jpg
  
197lacombasorolla.jpg 198barcassorolla.jpg 200labendiciondeisaacsorolla.jpg
  
201condedeartalsorolla.jpg 202enlaarenasorolla.jpg 203ibizasorolla.jpg
  
204lasiestasorolla.jpg 205lasombrillasorolla.jpg 206margrissansebastiansorolla.jpg
  
207mariaenelmarsorolla.jpg 208mariaenfermasorolla.jpg 210mariapintandoenelpardosorolla.jpg
  
209mariaguerrerocomoladamabobasorolla.jpg 211maribizasorolla.jpg 212marinasorolla.jpg
  
213labatarosasorolla.jpg 214losbolossorolla.jpg 215mariasorolla.jpg 216migueldeunamunosorolla.jpg
  
217mediodiaplayavalencia.jpg 218mifamiliasorolla.jpg 219mimujerymishijasenjardinsorolla.jpg
  
220mirandolasvelassorolla.jpg 221monteulliasansebastiansorolla.jpg 222mujerehijaplayabiarritzsorolla.jpg
  
223ninaconfloressorolla.jpg 224ninassorolla.jpg 225llegadabarcassorolla.jpg
  
227marinasorolla2.jpg 226mariadeverdesorolla.jpg 228playavalencia.jpg
  
229ninosorolla.jpg 230pasajes.jpg 231pescadorassorolla.jpg 248elbebedorsorolla.jpg
  
231playadelamalvarrosasorolla.jpg 232playabiarritzsorolla.jpg 233playasansebastiansorolla.jpg
  
234plazamaestranzasevillasorolla.jpg 235plazavalenciasorolla.jpg 237playadebiarritzsorolla.jpg
   
238puertopasajessorolla.jpg 239puertopasajesatardecessorolla.jpg 240playazarauzsorolla.jpg
  
241puentealcantaratoledosorolla.jpg 243tardeenlaplayasorolla.jpg 244solmatutinosorolla.jpg
  
245tormentasansebastiansorolla.jpg 246toledosorolla.jpg 247dibujandoenlaplayasorolla.jpg
  
249playadesansebastianalatardecersorolla.jpg 251poemas-de-isabelsorolla.jpg 252segadoraasturianasorolla.jpg
  
255sanestebanasturiassorolla.jpg 253playadevalenciasorolla.jpg 254puertodevalencia.jpg
  
256playasorolla.jpg 257rosasdeljardindecasasorolla.jpg 258silveriodelatorreeguiasorolla.jpg
  
259sanpedrosansebasiansorolla.jpg 260segoviasorolla.jpg 260tajosorolla.jpg
  
262lucreiaaranaconsuhijosorolla.jpg 261bajoeltoldosorolla.jpg 263mishijossorolla.jpg
  
263valledelroncalsorolla.jpg 265encierro2sorolla.jpg 266vistasdeltorneoelpardosorolla.jpg
  
264bacanteenrepososorolla.jpg 267laninademariafigueroavestidademenina.jpg  268srcrottosorolla.jpg
  
269srtalfpresidenteestadosunidossorolla.jpg 270esperandopescasorolla.jpg 271tiposdelamanchasorolla.jpg
  
273sorollarompeolas011.jpg 272labarcablancasorolla.jpg 274torreinfantassevillasorolla.jpg
  
275vestidorojosorolla.jpg 276latormentasorolla.jpg 277autorretratosorolla2.jpg
  
278una-investigacionsorolla.jpg 279sorsar1.jpg 279cartasasorolladegilmorenoautorretrato.jpg