Archivos para Tissot

James Jacques Joseph Tissot (Francia, 1836-1902)

Posted in Tissot with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , on julio 22, 2008 by Ninona

 

Tissot nació en Nantes un 15 de octubre de 1836. Fue pintor y grabador, estudiante aventajado en la Escuela de Bellas Artes de París y discípulo de Ingres, Louis Lamotte y de Hippolyte Flandrin. Ya en el año 1859, con sólo 23 años, presentó unos dibujos en el Salon de París. Exhibió un proyecto para las vidrieras de una iglesia de Nantes, y dos años más tarde obtuvo su primer éxito con el cuadro Fausto y Margarita.

Participó en la guerra de 1870-71, y en 1971 huyó de los peligros de la Comuna de París estableciéndose en los suburbios de Londres, donde pronto sus obras fueron tomando cada vez más popularidad. En Inglaterra sus trabajos tuvieron tanta fama como en Francia, lo que le permitió exponer con cierta regularidad en la Royal Academy. Al mismo tiempo se dedicó al grabado, trabajando bastante tiempo al lado de Seymour Haden. También en este género alcanzó grandes éxitos en Londres.

En 1882, cuando todo parecía sonreirle, sucedió un cambio radical en su vida: Kathleen, amante y principal modelo en esos años, fallece víctima de tuberculosis. Conmocionado, volvió rápidamente a París, abandonando toda la temática anterior que le hizo ganar tanta fama, atravesando un proceso de conversión religiosa. Todo cambia: sus temas, su técnica, pero también su forma de ver la vida, de ver las cosas, de entender el arte. Producto de esta revolución interior, se dedica desde entontes a ilustrar la vida de Jesucristo, para lo cual decide, en un febril intento de ir más allá en sus pretensiones vitales y artísticas, viajar a Oriente Medio, a Palestina, a la cuna de Cristo, donde permaneció alrededor de diez años. El resultado de su peregrinación fueron trescientas cincuenta acuarelas sobre el Nuevo Testamento, que fueron expuestas en París y Londres y produjeron numerosas discusiones. Reproducidas en dos volúmenes, Tissot recibió mil francos como derechos de propiedad.

Cada cuadro, cada pintura, representa la perspectiva decimonónica de unas escenas religiosas bucólicas, de quien quiere dibujar unos hechos que la visión occidental ha matizado a través de varias decenas de siglos, pero que sin embargo recogen la autencidad de quien ha tomado las imágenes en el lugar donde ocurrieron.

Tras la publicación de la obra, Tissot continuó su camino religioso encerrándose en la abadía de Nouillon, con objeto de componer un proyecto semejante sobre el Antiguo Testamento, pero la muerte le impidió llevarlo a cabo.

Entre sus cuadros cabe mencionar:  

La recepción (1883-1885),

 

también conocido por L’Ambitieuse  como La mujer política. Esta dualidad en el título genera un doble sentido muy interesante: ¿es la sonrisa de la mujer sincera o por el contrario es diplomática? ¿Representa la figura central del cuadro o solamente la bella acompañante del hombre a cuyo brazo se aferra? ¿Hay alguna pista para el observador entre la multitud que charla e incluso quizá conspira? El interés de Tissot por la moda contribuyó a que sus trabajos resultasen del agrado de los coleccionistas y se vendieran bien, aunque las críticas de carácter puramente artístico no fueran tan benevolentes como las del público en general. 

Las dos hermanas,

 

en el que se ve a dos hermanas en un parque, la mayor de las cuales, en edad casadera, posa con su sombrilla y su sombrero. Entre su vestido vaporoso, en la cintura, podemos observar un pequeño ramillete de flores, detalle delicado de su coquetería. La pequeña, a su lado, parece pensar en el tiempo próximo en que podrá lucirse como su hermana.

Señorita en una iglesia,

 

en el que podemos observar una joven con un elegante pero recatado vestido marrón, con su ribete de visón a conjunto con su manguito. Está situada al lado del confesionario, en un intento de pasar desapercibida por el color de su vestido, gesto que no tiene ningún efecto al enredarse su falda con las sillas.

La fiesta de Brighton,

 

una preciosa pintura de colores muy vivos, en la que se puede observar que Tissot quería traspasar la alegría del día festivo, con sus banderas por las calles, donde una joven alegre, vestida con un resplandeciente y trabajado vestido y un bello ramo de flores y un libro en la mano, camina acompañada de su perrito blanco.

Retrato de la señorita L.L.:

 

El  éxito de este cuadro reside en su original y enigmática composición, pero también por la conjugación de los colores de la chaqueta de un rojo intenso, que procede de la indumentaria de los soldados zuavos (regimientos de infantería en la armada francesa en 1830, originarios de Argelia)  y el entorno de un verde mate. 

El baile:

 

Jules Castagnary, defensor del realismo, escribió en Le Grand Journal el 12 de junio de 1864: “El Señor Tissot, el primitivo fanático de los últimos Salones, ha cambiado de estilo de golpe y tiene tendencia a acercarse del Señor Courbet; una buena nota para el Señor Tissot”.

 

Se interesó por el arte oriental y desde los últimos años de la década de 1870 fabrica objetos con decoración cloisonné (esmalte alveolado).

Fue amigo de Manet y de Degas.

 Tissot pintado por Degas.

Se hizo famoso por las descripciones precisas de las modas de su época y sus enigmáticas cualidades. Falleció el 8 de agosto de 1902 en el castillo de Buillon.